La biocontención, nuevo concepto de seguridad en las granjas

La biocontención, nuevo concepto de seguridad en las granjas

Podemos entender como Bioseguridad al conjunto de medidas útiles para prevenir la introducción de patógenos en una granja, sistema productivo, región o país. Las áreas de alta densidad porcina son otro riesgo importante, que amplifica el efecto de riesgo de los transportes, y los sistemas productivos son cada vez más grandes, lo que en caso de infección implica mayor riesgo, por lo que es obligado que sean más seguros.

La población mundial crece de manera exponencial por lo que la producción de alimentos también debe hacerlo, siendo imprescindible disponer de sistemas de producción seguros. Implementar unas buenas medidas de Bioseguridad desde el primer momento permite evitar a todas estas enfermedades que nos están robando y además nos protegen de otra.

El nivel de Bioseguridad de un sistema productivo, región o país lo marcará la granja del conjunto con peor nivel de Bioseguridad y por tanto de Biocontención.
La Bioseguridad está de moda, pero el concepto es muy antiguo. La agricultura y la ganadería son unas de las profesiones más antiguas del mundo. Pasar de ser cazador y recolector a ser capaz de criar y cultivar los propios alimentos fue un gran avance en la historia de la humanidad.

Con el primer ganadero aparece el primer animal doméstico. Según el diccionario de la R.A.E: Doméstico, ca. Del latín domesticus, de domus “casa”. Y al referirse a un animal: aquel que se cría en compañía del hombre, a diferencia del que se cría salvaje.
Casa, hogar, lar, refugio… todos estos términos conllevan en sí mismos el concepto de seguridad, de protección, de amparo…

Ser ganadero implica tener la capacidad de atender, cuidar y dar protección a los animales.
Al principio, la protección era frente a riesgos grandes en tamaño, pero con el tiempo se han ido volviendo pequeños, hasta hacerlos invisibles, y por lo tanto más difíciles de contener. Por el contrario, antes los sistemas productivos eran relativamente pequeños y ahora lo son cada vez más grandes.

Podemos entender como Bioseguridad al conjunto de medidas útiles para prevenir la propagación de patógenos de animales infectados a animales susceptibles, es decir las medidas para prevenir la introducción de patógenos en una granja, sistema productivo, región o país.
En los últimos 50 años el mundo ha evolucionado de una manera impresionante y esto ha provocado que mantener la situación sanitaria se haya complicado.

-La población mundial crece de manera exponencial por lo que la producción de alimentos también debe hacerlo, y debe hacerlo de una forma segura. Es imprescindible disponer de sistemas de producción seguros, tanto para los animales como para los consumidores. Las enfermedades infecciosas en general y las zoonosis en particular son el principal riesgo.
Con la globalización el mundo se ha vuelto pequeño. Los movimientos de personas, animales y sus productos a largas distancias tienen una frecuencia impensable hace tan solo unas décadas. Los medios de transporte se convierten en la primera fuente de riesgo.
La producción se concentra en áreas geográficas muy concretas, de hecho que España sea el tercer productor de porcino del mundo no deja de ser un poco sorprendente. Las áreas de alta densidad porcina son otro riesgo importante, que amplifica el efecto de riesgo de los transportes.
Los sistemas productivos son cada vez más grandes, lo que en caso de infección implica mayor riesgo, por lo que es obligado que sean más seguros.
Es necesario un uso racional de los antibióticos. La historia de los antibióticos empieza en 1928, cuando Alexander Fleming descubrió la penicilina. Menos de 100 años después, una herramienta tan potente para el control de las enfermedades infecciosas está quedando en entredicho, corriendo el riesgo de dejar de ser operativa.

Si queremos mantener buenos niveles de Sanidad en nuestras explotaciones, será necesario esforzarnos más que nuestros antepasados en aplicar buenas medidas de Bioseguridad.
Aplicar medidas de seguridad, medidas de protección, tiene sentido en dos tipos de situaciones: a) Para proteger algo que tiene mucho valor.
b) Cuando los riesgos de pérdida o sustracción son muchos y elevados.

Actualmente en el sector ganadero se dan las dos situaciones, es un sector que tiene mucho valor, y no solo por la importancia que supone producir alimentos. También es una de las bases de la económica española y a la vez está amenazado por multitud de riesgos. La coincidencia de estas dos situaciones; mucho valor y mucho riesgo, es lo que hace que la bioseguridad esté de moda.

A mi entender los puntos clave para conseguir un buen nivel de Bioseguridad son:
1.- Valorarla de forma adecuada
De momento, quien nos está “robando” a diario en nuestros sistemas productivos es la disentería, el PRRS, la diarrea epidémica… NO LA PPA.
Implementar unas buenas medidas de Bioseguridad desde el primer momento en que pensamos poner un sistema productivo en marcha permite evitar a todas estas enfermedades que nos están robando y además nos protegen de otras como la PPA, la Fiebre Aftosa…

2.- Entender para que sirven las diferentes medidas
Una medida bien entendida se aplicará correctamente, y lo que es más importante, perdurará en el tiempo. Las medidas impuestas tienen poco futuro, tarde o temprano se convierten en ineficaces.

3.- Pensar que no solo son necesarias en grandes sistemas productivos
Las medidas de Bioseguridad deben aplicarse en todos los sistemas productivos, grandes y pequeños. En los sistemas que tienen mucho valor y en los sistemas que corren muchos riesgos.
Hay que tener en cuenta que hay una serie de enfermedades particularmente importantes; enfermedades que no solo afectan a granjas, enfermedades que afectan a territorios, enfermedades como la Glosopeda, la PPA, la PPC… sin olvidar la ADV que ha costado mucho esfuerzo erradicar.

4.- No confiar demasiado en medidas que pueden convertirse en “falsos” amigos.
Hay que aplicar el máximo de medidas posible, el riesgo 0 no existe.
Pero hay que tener en consideración que algunas medidas pueden ser precarias, poco eficaces para contener el riesgo, y no deben sustituir a otras más efectivas.
Unas calzas nunca podrán sustituir a un cambio de calzado.

5.- Delimitar bien la zona limpia y sucia
La zona limpia, la granja, ha de estar perfectamente delimitada del resto del mundo, zona sucia.
Esta delimitación es particularmente importante en los vestuarios, muelles de carga (de animales, pienso y materiales), punto de recogida de cadáveres…

¿Cuál es el nivel de bioseguridad de su explotación?
Las medidas de Bioseguridad no valen solo para evitar la entrada de enfermedades infecciosas a un sistema, también valen para evitar su salida. Es lo que entendemos por Biocontención.
El nivel de Bioseguridad de un sistema productivo, región o país lo marcará la granja del conjunto con peor nivel de Bioseguridad y por tanto de Biocontención.

Josep Casanovas es Licenciado en veterinaria por la UAB. Implicado en la producción porcina durante más de 25 años como consultor y formador. Actualmente, y desde mediados del año 2017, trabaja para Cincaporc como Coordinador de Bioseguridad, compaginándolo con la formación a diferentes niveles.
Fuente: Todocerdos

INTEGRIDAD INTESTINAL: LA COLUMNA VERTEBRAL DEL DESEMPEÑO PRODUCTIVO

INTEGRIDAD INTESTINAL: LA COLUMNA VERTEBRAL DEL DESEMPEÑO PRODUCTIVO

La función de barrera

El intestino alberga más de 650 especies diferentes de bacterias, contiene más de 20 hormonas diferentes, digiere y absorbe la gran mayoría de los nutrientes y es responsable del 20 % del gasto total de energía del cuerpo, a la vez que constituye el mayor órgano inmunitario del cuerpo.

La producción animal actual debe superar grandes desafíos, como el mayor costo de los ingredientes alimenticios y los brotes de enfermedades, a fin de aumentar la producción de manera eficiente y alimentar la creciente población mundial. En este contexto, la salud intestinal desempeña un papel crítico al influir en la productividad animal; en otras palabras, se considera la “columna vertebral del desempeño productivo”.

El mantenimiento o mejoramiento de la salud intestinal es mucho más complicado en animales de consumo criados comercialmente. Todo factor que afecte la salud intestinal influirá sin duda en el animal en su conjunto y por ello cambiará su absorción y requerimientos de nutrientes, lo cual resulta en la alteración del desempeño productivo.

La base de la salud intestinal radica en su integridad, la cual es un proceso altamente complejo que comprende la integridad macro y microestructural del intestino, el equilibrio de la microflora, el estado del sistema inmunitario asociado al intestino y el costo energético del metabolismo. Este artículo examina la función de la barrera intestinal y su efecto en el desempeño productivo.

Función de la barrera intestinal

El tubo gastrointestinal es un órgano vital con funciones contrapuestas que desempeña un rol fundamental en la digestión y absorción de los nutrientes de la dieta. Al mismo tiempo, el intestino constituye la barrera más importante del animal entre los ambientes interno y externo. La capacidad del epitelio de controlar la absorción de moléculas hacia el cuerpo constituye la “función de la barrera intestinal”. El complejo de la barrera intestinal comprende las barreras inmunitaria, fisiológica y física.

El epitelio intestinal ejerce una importante defensa inmunitaria al secretar moco hacia el lumen a fin de ligar, diluir y eliminar los patógenos y las sustancias nocivas. Las uniones estrechas, las cuales interconectan la capa continua de células epiteliales, limitan la permeabilidad tanto transcelular como paracelular de las moléculas, lo cual así constituye el principal componente de la barrera fisiológica.

Además, el propio epitelio, formado por las vellosidades y criptas así como por los componentes celulares epiteliales y endoteliales, forma la barrera física al actuar como bloqueo final para la entrada de factores externos. Gracias a la coordinación de estas barreras individuales, el complejo de la barrera intestinal supera los desafíos que suponen los factores de estrés.

Los factores de estrés que pueden afectar la salud y la producción animal incluyen patógenos, endotoxinas, micotoxinas, así como procesos que inducen estrés como el medio ambiente (calor o frío), el retiro de alimento, el cambio de alimento,
la vacunación, el ayuno y el transporte.

Barrera inmunitaria

La capa de moco que cubre al epitelio, compuesta por mucinas, es el punto de contacto inicial entre el huésped y la microflora intestinal. Por lo tanto, las mucinas son la primera línea de defensa contra los patógenos y se comunican ampliamente con los microbios comensales y probióticos. Las mucinas son glucoproteínas que se clasifican en distintas familias: formadoras de gel, solubles y unidas a la membrana.

La unión a las células epiteliales es el paso principal que permite a muchos patógenos intestinales desplazarse hacia la circulación y además afectar el fluido neto y la secreción de electrolitos. Por lo tanto, la interrupción de la adherencia enteropatógena podría proporcionar beneficios terapéuticos al huésped. Gracias a su estructura protuberante filamentosa cargada negativamente, las mucinas actúan como una barrera selectiva, protegiendo a las células epiteliales.

En circunstancias normales, las mucinas sólo permiten que cantidades ínfimas de antígenos intactos crucen hacia la mucosa, donde interactúan con el sistema inmunitario de la mucosa para inhibir la inflamación, también conocida como tolerancia oral. No obstante, la síntesis de mucinas a partir de las células caliciformes se altera durante las condiciones de estrés para superar de manera eficiente los desafíos.
Barrera fisiológica

Las uniones estrechas del epitelio son el componente principal de la barrera fisiológica intestinal ya que unen las células epiteliales y endoteliales entre sí y funcionan como una ‘’cerca’’. La función de barrera de las uniones estrechas es la capacidad de las superficies recubiertas de epitelio y endotelio de limitar de manera diferencial el paso de agua, iones y solutos mayores, con base en el tamaño y la carga, a través de la permeabilidad paracelular.

La presencia de, o la exposición a los factores de estrés compromete la integridad de las uniones estrechas, lo que conlleva a una mayor conductancia de iones a través de la vía paracelular (Figura 1). Esta condición, comúnmente conocida como “intestino permeable”, básicamente permite a los patógenos, endotoxinas y micotoxinas acceder a todo el cuerpo, incluidos los órganos vitales, mediante la reducción de la integridad de las uniones estrechas y el aumento de su desplazamiento hacia la circulación.

Barrera física

Inmediatamente después del nacimiento, el epitelio gastrointestinal sufre cambios morfológicos y fisiológicos, con un aumento de la superficie de digestión y absorción que resulta fundamental para expresar plenamente el potencial genético de crecimiento del animal. La elevada plasticidad del epitelio intestinal, como los cambios en la densidad y altura de las vellosidades, profundidad de las criptas y tasa de sustitución del epitelio, hace posible la respuesta a los desafíos. Las criptas se consideran fábricas de vellosidades ya que contienen células madre, por lo que las criptas más profundas indican una sustitución más rápida del tejido y una mayor demanda de nutrientes para el nuevo tejido.

Sin embargo, el aumento en la sustitución del tejido para permitir la renovación de las vellosidades y criptas es necesario en respuesta a la inflamación producida por patógenos o sus toxinas (Figura 2). La menor altura de las vellosidades y la mayor profundidad de las criptas (menor proporción) conducen a una mayor secreción endógena y a una menor absorción de nutrientes, resistencia a las enfermedades y desempeño productivo.

Resumen

Existe un creciente conjunto de pruebas de que los factores de estrés pueden afectar a varios componentes de la función de la barrera intestinal y aumentar desfavorablemente la permeabilidad del epitelio. Con la combinación de las barreras analizadas anteriormente, el intestino se protege a sí mismo y al animal de varios factores de estrés físicos y fisiológicos. La integridad intestinal se ve comprometida cuando las condiciones son propicias a una mayor presencia o a una exposición a estos factores de estrés, los cuales exponen al animal a diversos desafíos. Puede tratarse de condiciones clínicas manifiestas o bien de condiciones subclínicas sutiles.

Los desafíos subclínicos ocurren cotidianamente y no presentan ningún síntoma. Los animales destinan sus nutrientes a superar estos desafíos a través de varios medios como la activación del sistema inmunitario, en lugar de utilizarlos para aumentar el crecimiento y la productividad. Esta pérdida ha sido estimada en un 10 – 12 % de los nutrientes absorbidos en un momento dado. Por lo tanto, es imprescindible comprender que aun una pequeña cantidad de estrés puede afectar la productividad del animal, y que mantener un intestino integral y sano es el paso fundamental para lograr una producción eficiente.

Los factores de estrés que pueden afectar la salud y la producción animal incluyen patógenos, endotoxinas, micotoxinas, así como procesos que inducen estrés como el medio ambiente (calor o frío), el retiro de alimento, el cambio de alimento, la vacunación, el ayuno y el transporte.

Fuente BM Editores

Salmonela en sistemas libres de jaulas vs sistemas con jaula

Salmonela en sistemas libres de jaulas vs sistemas con jaula

Muy posiblemente, lo más destacado, que ha hecho que la prensa avícola lo divulgara ampliamente, es la afirmación de que la presencia de esta bacteria es menor en las granjas de puesta con gallinas alternativas que en aquellas otras de jaulas.

Sin embargo, como la cosa no es tan clara y, al mismo tiempo el documento nos informa sobre otros muchos aspectos de interés práctico en relación con la salmonela, hemos tomado del mismo los que hemos considerado más relevantes para nuestros lectores, traduciéndolos del original inglés y reproduciéndolos en tres partes, la primera de las cuales se expone a continuación. En todo caso hemos obviado las referencias bibliográficas originales a fin de hacer menos engorrosa la lectura.

Incidencia de Salmonela en explotaciones de puesta con jaulas y sistemas alternativos

Los resultados de los estudios sobre el efecto de los sistemas de alojamiento y la prevalencia y transmisión de la salmonela en las poblaciones de ponedoras son muy diversos y a veces contradictorios. Esto podría deberse a diferencias en la metodología utilizada y a las poblaciones que han sido estudiadas en cada país.

La bibliografía encontrada se puede dividir en tres grupos, según la incidencia de la salmonela en las granjas con jaulas fuera mayor, menor o nula que en los sistemas alternativos.

Más salmonelas en granjas de jaulas

La mayoría de los estudios que compararon las granjas de jaulas con sistemas alternativos en la UE encontraron una mayor prevalencia de salmonela en las manadas de ponedoras alojadas en aquellas que en estas, aunque se llevaron a cabo principalmente antes de la prohibición de las jaulas convencionales en 2012. Por ello sr piensa que el cambio de las jaulas convencionales a las enriquecidas puede haber jugado un papel en la reducción inicial de S. enteritidis en las ponedoras a partir de 2009, cuando se implantaron restricciones en la venta de huevos frescos de manadas infectadas.

“El cambio de las jaulas convencionales a las enriquecidas puede haber jugado un papel en la reducción inicial de S. enteritidis en las ponedoras”

Una mayor incidencia de salmonela en granjas de jaulas se observó en varios países y concretamente en Alemania, el Reino Unido Francia y Bélgica. Además, un estudio epidemiológico retrospectivo en Dinamarca encontró que el consumo de huevos de las jaulas convencionales se asoció con la salmonelosis humana, mientras que no se encontró relación con los de producción al aire libre o ecológica. En unas encuestas en Austria y Francia sobre el tema se observó una mayor incidencia de salmonela en granjas de jaulas en comparación con las de sistemas alternativos. En este último estudio se supuso que unas mejores prácticas de limpieza en naves no de jaulas tenían un efecto protector contra la persistencia de la salmonela. Un estudio posterior en Francia se informó de los resultados de 519 manadas estudiadas entre octubre de 2004 y septiembre de 2005 en las que se evaluó el estado de salmonela a partir de cinco muestras de heces y dos muestras de polvo analizadas mediante un método bacteriológico clásico, encontrándose una muestra positiva en 93 de ellas. La prevalencia fue significativamente mayor en las manadas de jaulas que en las de suelo – el 30,9 % contra el 7,9,%, respectivamente -. Varios otros estudios también utilizaron los datos recopilados como parte del estudio, observando a menudo diferencias significativas y encontrándose que las jaulas eran un factor de riesgo comparadas con los sistemas no de jaula. Y una recopilación del 2010 de 380 explotaciones de puesta para investigar los factores de riesgo, utilizando un modelo logístico multivariable ponderado, mostró que los sistemas alternativos, la vacunación, empleo de una fuente de alimentación ajena – es decir, de una fábrica de piensos independiente -, el tener un programa “todo dentro – todo fuera” y la presencia de gatos y perros en la granja se asoció con un menor riesgo reducido de ser positivo para la S. enteritidis.

Un estudio similar se llevó a cabo en Alemania basado en el que se observó que el mayor riesgo de salmonela estaba en las granjas de jaulas, pero puede confundir porque no se pudieron separar el efecto de diferentes factores de riesgo, como el tamaño de la granja o la manada y otros aspectos residuales.

De manera similar, unos datos belgas del 2005 mostraron que las manadas criadas en jaulas eran más propensas a ser positivas en comparación con las criadas en el suelo o al aire libre. Además, aparte de otras variables, la crianza en jaulas era un factor de riesgo significativo mientras que la edad de las aves, el tamaño de la manada y la temporada de muestreo apenas lo eran y la vacunación nada.

En una investigación austriaca sobre 96 granjas de baterías y 241 alternativas – 72 en confinamiento, 100 camperas y 69 ecológicas – se encontró salmonela en el 34,4 % de las primeras, pero solo en el 7,9 % de las segundas – concretamente en el 15,3 %, el 7,0 % y el 1,4 %, respectivamente, de los otros tres tipos.

La persistencia de la salmonela en las granjas de puesta del Reino Unido se analizó mediante una metodología de análisis retrospectivo aplicado a 264 casos conocidos en 152 manadas de gallinas entre 1998 y 2007. Para los casos que involucraban a la S. enteritidis, tanto el nivel de infestación de roedores como el sistema de alojamiento fueron relacionados positivamente con una mayor duración de la infección, especialmente en naves con fosos profundos en los que se hallaron altos números de ratas y ratones, en comparación con las granjas con yacija o suelos de slats que retiraban las deyecciones mecánicamente en vez de acumularla en fosas.

“Otros estudios encontraron una menor incidencia de salmonelas en jaulas convencionales en comparación con los sistemas alternativos”

Dentro del proyecto de la UE Safehouse, en 92 manadas de gallinas alemanas – 27 en jaulas convencionales, 23 en sistemas con piso elevado, 25 al aire libre y 17 ecológicas – se tomaron muestras de salmonela entre mayo del 2007 y junio del 2008, recogiéndose la información sobre los factores de riesgo a través de un cuestionario. En total, el 30% de los manadas fueron positivas a salmonela y se encontró una menor incidencia en los sistemas alternativos en comparación con los de jaulas convencionales. En un estudio de campo en EE. UU. la prevalencia de colonización por salmonela en ponedoras de 77 semanas de edad fue significativamente mayor en jaulas convencionales -13,33 %- que en aviarios – 3,3 % – o en jaulas enriquecidas – 5 % -.

A la inversa, menos salmonela en granjas de jaulas

En cambio, otros estudios encontraron una menor incidencia de salmonelas en jaulas convencionales en comparación con los sistemas alternativos, más específicamente en Estados Unidos, Alemania y los Países Bajos. Un estudio reciente realizado en EE. UU. comparó la prevalencia de salmonela y otros microorganismos en hisopos ambientales y restos de cáscaras de huevos en granjas comerciales utilizando jaulas convencionales, enriquecidas y aviarios. Los hisopos ambientales revelaron que todas las granjas estaban contaminadas con salmonela, observándose mayor positividad en las muestras recogidas en las rasquetas de deyecciones de raspadores de estiércol y el área de escarbar de los aviarios y menor en las jaulas enriquecidas y los nodales de estos. Sin embargo, no hubo diferencia en la frecuencia de la contaminación por salmonela de las cáscaras de los huevos, que se mantuvo baja, independientemente del sistema de alojamiento. En un estudio sobre los envases de huevos en super- mercados rumanos se detectó la presencia de salmonela en el albumen en el 33 % de los ecológicos, el 28 % de los producidos al aire libre, el 25% de los de aviario y el 14% de los de jaulas. Un estudio experimental sobre la transmisión de salmonela en ponedoras se observó una tendencia, aunque no significativa, hacia un mayor riesgo de transmisión de S. enteritidis en aves alojadas en aviarios en comparación con las de jaulas convencionales y enriquecidas. Además, en este estudio las gallinas alojadas en aviario pusieron significativamente más huevos contaminados internamente en comparación con las de jaulas y en el suelo. Las diferencias se atribuyeron a las características específicas del sistema de alojamiento, como el estado de higiene, la calidad del aire y alojamiento de grupos grandes, que darían lugar a un mayor contacto entre las aves, así como por la yacija y las deyecciones en el suelo de los aviarios, lo que aumenta el riesgo de contacto con unas heces contaminadas. En otro estudio se recogió un cuestionario sobre los factores de riesgo de granjas para una investigación serológica para detectar S. enteritidis, analizándose la información de unas 1.900 manadas. El conjunto de datos contenía información sobre el estado de S. enteritidis, el mes y año de muestreo, el sistema de alojamiento, el número de gallinas, la vacunación y la presencia de gallinas de diferentes edades en la misma nave o en la granja. En fincas con todas las gallinas de la misma edad una manada alojada en jaulas y con deyecciones húmedas tuvo una posibilidad significativamente menor de infección en comparación que otra igual pero con deyecciones secas. Y en granjas con todas las gallinas de la misma edad, el alojamiento sobre yacija también tuvo una posibilidad significativamente menor de infección con S. enteritidis comparado con las granjas de jaulas con secado de deyecciones aunque la diferencia no fue significativa. Sin embargo, en granjas con gallinas de diferentes edades la explotación sobre cama pro- funda aumentó el riesgo de infección por S. enteritidis en comparación con ambos tipos de sistemas de jaula.

“En otros estudios no se observaron diferencias entre los sistemas de alojamiento”

 

Una veranda al aire libre aumentó significativamente la posibilidad de infección con S. enteritidis en granjas con todas las gallinas de la misma edad, aunque no en granjas con gallinas de diferentes edades.

Sin influencia del sistema de alojamiento.

Finalmente, en otros estudios no se observaron diferencias entre los sistemas de alojamiento. Un estudio de campo exploratorio en Bélgica encontró salmonela en el 20,7 % de granjas de puesta – de las cuales 8 eran de jaulas convencionales, 10 de piso elevado, 8 de aire libre y 3 ecológicas – en las heces y muestras de polvo. En un estudio de regresión logística multivariable con la salmonela como variable, la contaminación previa de la finca y la edad del sistema de producción fueron identificados como factores de riesgo, mientras que el sistema de alojamiento en sí no tuvo una influencia significativa en la prevalencia del organismo. Unos resultados no significativos también se obtuvieron en un estudio pequeño en Lituania – 8 granjas – donde el la prevalencia de salmonela en gallinas alojadas en un aviario fue similar a la de las jaulas. Sin embargo, la ausencia de diferencias significativas podría deberse al limitado poder discriminatorio de estos estudios. En un estudio experimental, la liberación y colonización de ponedoras alojadas en 3 sistemas diferentes – jaulas convencionales, enriquecidas y aviarios – fue medida a intervalos regulares post-inoculación con S. enteritidis. Los resultados no mostraron un mayor riesgo de los sistemas de alojamiento alternativos en comparación con las jaulas convencionales. Un estudio experimental sobre transmisión horizontal en jaulas convencionales, en suelos de slats y suelo con yacija de nuevo no mostró ningún impacto del sistema de alojamiento en la frecuencia de transmisión horizontal con S. enteritidis o gallinas inoculadas con S. typhimurium. Aún así, la recuperación de salmonela de las gallinas no infectadas fue menor cuando alojadas en jaulas – el 15% -, intermedia en las de slats – 20 % – y más alta en las de yacija – 38 % -, unos resultados que podrían ser explicados por un impacto positivo de una menor densidad de población en el sistema inmunológico.

Fuete : Selecciones Avicolas

 

¿Cómo podemos afrontar el auge de las diarreas neonatales?

¿Cómo podemos afrontar el auge de las diarreas neonatales?

En la actualidad somos testigos de un incremento en la prevalencia de las diarreas neonatales en lechones. ¿A qué se deben y cómo podemos combatirlas?

Analizar las causas del incremento de las diarreas neonatales de forma aislada sería difícil, ya que se debe a varios factores:

La Víctima – Lechones susceptibles

Con las cerdas hiperprolíficas se obtienen más lechones, pero muchos de ellos nacen  más pequeños y son más sensibles y susceptibles de enfermar.

Los lechones pequeños nacen con diversos problemas, sobre todo si son lechones que han sufrido lo que se conoce como “crecimiento intrauterino restringido”.

Estos animales tienen alteraciones enzimáticas, en la mayoría de casos debidas a mutaciones en ciertos genes, así como alteraciones anatómicas y funcionales (hepáticas, musculares…). Son víctimas propiciatorias con casi toda probabilidad, porque seguramente se encalostrarán mal, e incluso, aunque se encalostren bien, no aprovecharán todos los recursos que les aporta su madre en la leche.

El Verdugo – Principales agentes implicados

En la actualidad, existe una amplia variedad de patógenos implicados en las diarreas neonatales, habiendo aparecido últimamente algunas cepas más virulentas.

VIRUS

Los más prevalentes entre los virus son los Rotavirus, así como ciertas cepas emergentes más virulentas de Coronavirus, causantes de la Diarrea Vírica Epidémica, aunque esta enfermedad ya era endémica en España.

BACTERIAS

Entre las bacterias, ocupa un lugar destacado Escherichia coli, con una amplia gama de cepas con diferentes fimbrias y toxinas.

También destaca Clostridium spp., sobre todo Clostridium perfringens tipo C y tipo A, y Clostridium difficile, que cobrará cada vez mayor relevancia, al ser una zoonosis que compartimos los cerdos y los humanos.

El escenario – Consecuencias de la intensificación de la producción porcina

La intensificación de la producción porcina trae consigo un aumento de los densidad de animales alojados, y tal como nos enseñaron los epidemiólogos hace mucho, la presión de infección crece exponencialmente conforme aumenta el número de animales, de forma que cuantos más tengamos, más problemas tendremos.

Esta conjunción de factores es la que configura el escenario perfecto para que los patógenos puedan actuar

Teniendo en cuenta que se trata de un proceso de carácter multifactorial, ¿cómo podemos hacer frente a la enfermedad tan perjudicial? 

Nunca debemos olvidar las medidas de prevención, no solo teniendo en cuenta al patógeno, sino que todo el proceso implica a una “victima”, que es un lechón, un “verdugo” que es un patógeno, y un “escenario” donde también podremos influir.

La primera línea de defensa que tenemos es la Prevención.

  • Inmunidad maternal: Podemos fortalecer el sistema inmunitario de los lechones a través de sus madres, de forma que tendrán una pequeña ayuda durante esta fase tan crítica.
  • Calidad sanitaria:  es imprescindible mantener una calidad sanitaria inmejorable, tanto en las madres como en los lechones, de forma que el sistema inmunitario, por muy inmaduro que sea, esté mejor preparado para actuar frente a los patógenos entéricos que puedan afectar al animal.

A este respecto, una pieza fundamental es el ganadero, ya que será en última instancia, el encargado de aplicar todas las medidas necesarias y es el más interesado en que su granja vaya bien.

El control ambiental  y de los animales debe ser muy estricto, respetando los periodos de vaciado y la limpieza y eliminando las heces de los fosos, que es algo que se suele pasar por alto

No obstante, a veces puede colarse la enfermedad en nuestra explotación aunque hayamos hecho todo lo posible para prevenirlo. ¿Qué podemos hacer cuando se presenta un brote? 

Identificar al agente causal nos acercará a un poco más a resolver el problema, pero esto no siempre es sencillo.

Los procesos víricos no tienen rasgos distintivos, sino que tienen una clínica y un cuadro lesional muy similar. Por ello, necesitamos apoyarnos en las técnicas complementarias disponibles, que nos permiten hacer distinciones.

Con respecto a las bacterias, sí es cierto que algunas bacterias producen cuadros clínicos un poco más diferenciales, por ejemplo, en el caso de una diarrea hemorrágica, podremos sospechar de una clostridiosis, pero siempre tendremos que confirmarlo.

Nunca podemos obviar la histopatología, porque es una herramienta directa y porque además siempre hay mortalidad en este tipo de proceso y tendremos material suficiente. Por otro lado, las técnicas de biología molecular también son muy útiles para realizar un diagnóstico más preciso.

Igualmente, las medidas correctoras siempre las tenemos que ver desde el punto de vista de los tres pilares:

  • Cómo manejar esos lechones que son susceptibles, sobre todo los pequeños.
  • Cómo controlar esos patógenos que van a estar presentes
  • Cómo controlar ese escenario en el que tendremos que tener una excelente calidad ambiental, una estricta higiene, un periodo de vaciado mínimo, una limpieza y desinfección, y un control de la temperatura y humedad.

Así, cada vez que nos de por pensar “patógeno, patógeno, patógeno”, tendremos que terminar pensando “patógeno, manejo, manejo”. Y eso es seguramente la clave para abordar las diarreas neonatales

Fuente: porcino.info

Los próximos grandes pasos en enzimas

Los próximos grandes pasos en enzimas

Resumen

Esta breve revisión pretende discutir sobre las oportunidades y los retos en torno a las aplicaciones de la xilanasa en las dietas de las aves. El tema incluye pero no está necesariamente limitado a lo relacionado con la actividad enzimática y el rendimiento de las aves, aclarar el papel de los subproductos de hidrólisis en la salud intestinal y la nutrición y la manipulación de los procesos anatómicos y siológicos de las aves para mejorar la eficacia de las enzimas existentes. Además, se hacen algunas especulaciones sobre la búsqueda de nuevos usos de las proteasas, como es la desactivación de los anti-nutrientes en la alimentación. Una mayor investigación sobre la caracterización del sustrato subraya futuros avances en las aplicaciones enzimáticas.

Introducción

En las últimas tres décadas las enzimas se han convertido en un aditivo imprescindible en la alimentación de los monogástricos. Las enzimas utilizadas habitual- mente son tasas y glucanasas aunque en los últimos años también ha aumentado el uso de proteasas. El empleo de tasa es generalizado por entenderse bien su mecanismo de acción y aceptarse ampliamente sus ventajas prácticas… Por lo tanto, este trabajo se centra en nuevas formas de aplicación de las xilanasas y proteasas en las dietas de las aves.

Las xilanasas y sus sustratos

Los sustrato de las xilanasas son xilanos, el segundo más abundante grupo de polisacáridos en la naturaleza. En la alimentación son responsables del 50-70% de los polisacáridos no amiláceos – NSP – presentes en los granos de los cereales. Los xilanos se refieren a una gran cantidad de polisacáridos que tienen una base de 1,4 residuos enlaza- dos de xilosa. En los granos de cereales a menudo se conocen como arabinoxilanos o pentosanos, que tienen variables proporciones de xilanos substituido con a-L-arabinofuranosa en las posiciones O-2 y O-3. En cambio, los xilanos de la madera tienen sus unidades – D-xilopironosa substituidas en las posiciones C-2 por residuos 1,2- ligados a 4-O – metil de residuos de ácido glucurónico.

“Las enzimas se han convertido en un aditivo imprescindible en la alimentación de los monogástricos”

Hay una amplia gama de variación en las estructuras de los xilanos y sus funciones. Las diferencias simples son: a) el peso molecular y la relación arabinosa y xi- losa, indicando esta última la variación en el grado de sustitución de cadenas laterales de arabinosa y b) la solubilidad y la viscosidad, donde un xilano debe ser soluble para ser viscoso, peso no necesariamente to- dos los xilanos solubles lo son – Bedford y Classen, 1992 -, pero no los del arroz – Smits y Annison, 1996 -.

Hay muchas variaciones complejas entre los xila- nos. Pueden tener cadenas laterales diferentes con respecto a la composición del azúcar y los tipos de acoplamiento, pueden ser parcialmente metilados o acetilados o esterificados y pueden estar cruzados con otros componentes de la pared celular. Voragen y col. – 1992 – los clasifican en las siguientes familias, sobre estas bases: • Sólo tienen cadenas laterales de una unidad terminal de α-L-arabinofuranos y l sustitutos – como antes se ha descrito para los arabinoxilanos en los granos de cereales. • Sólo tienen ácido α-D-glucurónico o su derivado 4-O-metil éter como sustitutos. • Tienen ácido α-D glucorónico – y 4-O-metil- α-Dglucurónico – y α-L-arabinosa como substitutos. • Tienen residuos terminales de ß-D-galactopiranos sobre complejas cadenas laterales de oligosacárifidos. Tales xilanos se encuentran típicamente en plantas perennes.

“Hay una amplia gama de variación en las estructuras de los xilanos y sus funciones”

Estas variaciones significan que requieren diferentes xilanasas para ser desbloqueadas. Las xilanasas se clasi can en familias de hidrolasas glucósido – GH – basadas en las similitudes de sus secuencias de aminoácidos – Coutinho y Henrissat, 1999 -. A partir de enero de 2017 hay al menos 141 familias de GH re- gistradas en el sitio CAZY (https://www.cazypedia.org/ index.php/Glycoside_Hydrolase_Families). La exploración comercial para xilanasas se ha enfocado principalmente sobre endoxilanasas GH10 y 11 – -1,4-en- doxilanasa; EC 3.2.1.8 -, aunque una fuerte actividad xilanasa también se ha caracterizado en GH5, 7, 8 y 43 – Collins y col., 2005 -. Las dos xilanasas GH 10 y 11 actúan sobre los enlaces glucosídicos en el centro de la columna vertebral de xilano. La mayoría de xilanasas comerciales pertenecen a este grupo y reducen la viscosidad y/o rompen la arquitectura celular. Sin embargo, no todas las endoxilanasas actúan de la misma forma. La mayoría de las GH 11 xilanasas solo atacan la columna vertebral de xilano en las secuencias ininterrumpidas – Gruppen y col., 1993 – mientras que las GH 10 son más versátiles y pueden unirse a los en- laces adyacentes a las cadenas laterales – Biely y col., 1997 -. Además, hay endoxilanasas que tienen afinidad con xilanos solubles o insolubles – Moers y col. 2005 – y también otras enzimas degradantes de xilanos, a saber -1,4-xilosidasas – EC 3.2.1.37 – y exoxilanasas, que re- tiran residuos sucesivos de D-xilosa de la termini no reductora de los xilanos o los xilo-oligómeros. Este grupo de xilanasas no se emplea habitualmente en la alimentación. De hecho, la multiplicidad y la heterogeneidad de la enzima – xilanasa – y el sustrato – xilano – plantean el mayor reto para el próximo avance de la industria de las enzimas.

Retos actuales de las xilanasas

En los últimos treinta años ha habido tremendos avan- ces en la aplicación de xilanasas, en cuanto a su rendi- miento, estabilidad y actividad.

“En los últimos treinta años ha habido tremendos avances en la aplicación de xilanasas, en cuanto a su rendimiento, estabilidad y actividad”

Sin embargo quedan significativas oportunidades y retos para la industria de las xilanasas, como son las consideraciones que exponemos seguidamente.

1. Relación entre la actividad xilanasa y el rendimiento de las aves.

Con o sin razón, algunos investiga- dores y los usuarios finales conceden una gran importancia a la actividad enzimática. Esto es comprensible porque un primer paso para saber si un producto será beneficioso para el rendimiento del ave es conocer si la enzima es activa. Hay dos métodos principales para medir la actividad xilanasa, el del azúcar reductor y el ensayo de liberación de tin- te. El primero abarca realidad dos ensayos, el 3,5 ácido dinitorsalicílico – DNS – método reductor del azúcar – Sumner, 1925; Miller, 1959 -, y el Nelson-Somogyi – Nelson, 1944; Somogyi, 1952 -, basado en una tableta de técnica cromogénica – McCleary, 1992 -. Ha habido mucha discusión sobre estos métodos – Bai- ley y col., 1992; McCleary y McGeough, 2015 -. Pero ninguno de ellos significaría mucho si se quisiera utilizar la actividad enzimática como medida de liberación de nutrientes – Ravindran, 2013 – porque no siempre cuanto más alta sea ésta mejor será el rendimiento de las aves. Los problemas están relacionados clon la dificultad en: a) entender el sustrato y sus efectos sobre el rendimiento del ave; b) cuantificar el mecanismo clave por el que el sustrato afecta al rendimiento; c) probar el efecto de la enzima relevante bajo condiciones normales de alimentación y crianza. Por tanto, un ensayo de actividad de la enzima prácticamente relevante tendrá que esperar más trabajos sobre la caracterización del sustrato.

2. Sintonía de los productos de hidrólisis de xilanasa.

Las formas de acción de las xilanasas en cuanto a la especificidad del sustrato, la afinidad de éste y los ti- pos de subproductos de hidrólisis que se liberan in situ no se entienden del todo. Sin embargo, se sabe que distintas xilanasas liberan diferentes cantidades y ti- pos de moléculas de carbohidratos, como monómeros, oligómeros y otros xilanos de bajo peso molecular. Los papeles de los productos de hidrólisis, xilo-oligosacári- dos – XOS – o arabnoxilo-oligosacáridos – AXOS – en los seres humanos – Childs y col., 2014; Lin y col., 2016 – y en las aves – Pourabedin y col., 2015 – se han convertido en una interesante área de desarrollo. De hecho, los XOS parecen ser únicos prebióticos y sus efectos incluyen la optimización de la función del colon un aumento o un cambio en la composición de los ácidos grasos de cadena corta – SCFAs -, un aumento de la absorción mineral, una estimulación inmunitaria y un aumento de la longitud del villus ileal – Kim y col., 2011 -. El empleo de use XOS en la dieta de las aves parece ser especialmente beneficioso para la micro ora intestinal productora de butirato – De Maesschalck y col., 2015 – al demostrar una mejora del rendimiento de las aves, tal vez como consecuencia de la mayor disponibilidad de éste por las células epiteliales y, por tanto, de la integridad epitelial con un producto conteniendo el 35% de XOS, con longitudes de cadena de 2 a 7 y el 65% of maltodextrina. Por tanto, será importante llevar a cabo estudios para examinar las moléculas XOS individua- les en una forma más pura. La mayor parte de xilanasas comerciales pueden producir una gama de fragmentos de xilanos de bajo peso molecular, como xilobiosa, xilotriosa, xilotetrosa y otras numerosas moléculas – Morgan y col., 2017 -. Los tipos de XOS producidos dependen del sustrato, la xilanasa y el entorno intestinal del ave. Así, hay interés en examinar varias xilanasas a partir de: a) la afinidad y especificidad de sustratos solubles e insolubles y las cantidades y tipos de xilanos producidos de bajo peso molecular; b) las características partidoras de la cadena lateral y c) el sitio más efectivo de liberación de XOS en el tracto gastrointestinal de los animales. El empleo de xilanos insolubles como materia prima para una producción de XOS in situ requerirá un cambio importante en la forma de pensar en la producción de xilanasa. Esto es debido a que, tradicionalmente, las xilanasas se proporcionan principalmente por despolimerización de xilanos solubles a n de reducir los efectos negativos de la viscosidad de la digesta sobre la digestión y la absorción. Ha habido mucho debate sobre el efecto de “encapsulación de nutrientes” sobre de NSP y el beneficio de romper la arquitectura de la pared celular mediante enzimas. Sin embargo, los mecanismos para encontrar los tipos de xilanasas requeridos para ello, cómo trabajan en concierto con otras enzimas y en que medida se disgregan los xilanos aun no están bien aclarados. Con los papeles de los XOS cada vez más prominentes en la acción beneficiosa de las xilanasas, tal vez debería prestarse mayor atención a la producción de XOS cuando éstas se emplean en dietas de monogástricos.

3. Mejora de eficacia de la xilanasa cambiando las prácticas de alimentación.

En la producción avícola intensiva, el pienso es ofrecido a las aves en forma continua. Esta práctica no promueve un gran tiempo de retención en el buche o la molleja – Classen y col., 2016 -. Sin embargo, estos órganos pueden ser manipulados mediante las prácticas de manejo y alimentación – Moen y col., 2012; Classen y col., 2016 -. Rodrigues y col. – 2017 – han realizado una experiencia en la que los broilers fueron alimentados con dietas intermitentemente conteniendo enzimas o no. La alimentación intermitente con enzimas dio lugar a una más larga retención de material digestivo en el buche y la molleja. Y con este aumento del preacondicionado y mejora de la trituración mecánica del alimento las enzimas fue- ron más efectivas en la mejora del rendimiento de las aves. Las implicaciones de este estudio inicial están en que hay posibilidades en cambiar las prácticas de alimentación para agregar valor a las enzimas existentes. Mientras tanto, también trae nuevas preguntas acerca de cómo las enzimas son seleccionadas en cuanto al pH óptimo y su afinidad por los sustratos secundarios liberados previamente en el tracto gastrointestinal debido a que el pH en el intestino grueso del ave oscila entre una alta acidez hasta la neutralidad.

“Distintas xilanasas liberan diferentes cantidades y tipos de moléculas de carbohidratos, como monómeros, oligómeros y otros xilanos de bajo peso molecular”

Proteasas

Esta revisión solo aborda un par de cuestiones referentes al empleo de proteasas en la alimentación. Las proteasas tienen una amplia aplicación industrial, incluyendo su empleo como aditivos. A diferencia de las carbohidrasas, tienen un enlace común para hendir, un péptido.

Sin embargo, al igual que otras enzimas, tienen un grado de especificidad. Por ejemplo, mientras que las aminopeptidasas liberan un aminoácido o un peque- ño péptido en un momento, actuando en el N termini de las proteínas, las carboxipeptidasas hacen lo mismo pero sobre el C termini. Y de igual forma las endopeptidasas desdoblan enlaces peptíidicos en el centro de una molécula proteica pero las proteasas de serina hidrolizan un enlace peptídico que o bien tiene tirosine, fenilalanina o leucina. Así hay mucho margen para profundizar en el empleo de proteasas en alimentación, exponiendo seguidamente un par de ideas sobre ello:

1. Una mayor caracterización de los sustratos por ser esencial para identificar y caracterizar las proteínas del pienso para que su acoplamiento con las proteasas tenga un impacto real.

2. La desactivación de anti-nutrientes pues muchos de los presentes en los ingredientes de los piensos son proteínas, por lo que se precisa explorar las proteasas dirigidas a ellos, posibilitando así una solución más natural o rentable para abordar los problemas relacionados.

Conclusiones

En los últimos 30 años se han realizado grandes avances en la tecnología y la aplicación de enzimas y actualmente hay una mayor demanda para la caracterización del sustrato para una rápida y exacta medición de su funcionalidad y eficacia, así como par nuevos usos de las ya existentes.

Fuente: Selecciones Avicolas

 

¿Qué tecnologías de avanzada buscan implementar en los cerdos en China?

¿Qué tecnologías de avanzada buscan implementar en los cerdos en China?

Una base de datos para las caras de todos los puercos. Escáneres de voz para detectar a los cerdos por su tos. Robots que distribuyen la cantidad justa de alimento. Este podría ser el futuro de los criaderos chinos de cerdos.

Las empresas chinas están fomentando el uso del reconocimiento facial y de voz, así como otras tecnologías avanzadas, para proteger a los cerdos del país. En este Año del Cerdo, muchos de estos animales chinos están muriendo de una enfermedad porcina que es mortal y que está amenazando el suministro nacional de carne de puerco, un alimento básico en las mesas chinas.

Por lo tanto, el efervescente sector tecnológico de China está usando las mismas técnicas que ha utilizado para transformar la vida del país -y, con intenciones aún más oscuras, que el gobierno chino está utilizando cada vez más para espiar a su propia población – a fin de garantizar que sus cerdos tengan una salud impoluta.

“Si no están felices, y no comen bien, en algunos casos se puede predecir si el cerdo está enfermo”, comentó Jackson He, director ejecutivo de Yingzi Technology, una firma pequeña con sede en la ciudad sureña de Guangzhou que ha introducido su visión de un “criadero de cerdos del futuro” con tecnologías de reconocimiento facial y de voz.

Las firmas tecnológicas más importantes de China también quieren consentir a los cerdos. Alibaba, el gigante del comercio electrónico, y JD.com, su rival, están usando cámaras para monitorear las caras de los cerdos. Alibaba también usa software de reconocimiento de voz para monitorear sus toses.

En China, ha habido una rápida y gran acogida de las soluciones de tecnología de punta casi para cualquier problema. Una revolución digital ha transformado a China en un lugar donde casi todo se puede pedir desde un teléfono inteligente: servicios financieros, comida condimentada para llevar, manicuras y peluquerías para perros, por nombrar algunos casos. El reconocimiento facial se ha empleado en baños públicos para dar papel higiénico, en estaciones de trenes para detener criminales y en complejos habitacionales para abrir puertas.

No obstante, quizá sea demasiado pronto para esta iniciativa porcina.

Base de datos con los rostros porcinos

“Me gusta la idea, me gusta el concepto, pero necesito ver que funciona”, mencionó Dirk Pfeiffer, profesor de epidemiología veterinaria en la Universidad de la ciudad de Hong Kong. “Porque, si no funciona, es contraproducente”.

El reconocimiento facial no servirá a menos que China tenga una base de datos extensa de las caras de los cerdos para monitorear sus movimientos, señaló. Asimismo, el reconocimiento facial no sirve “una vez que el animal está en el matadero y lo cortan en pedazos”.

“¿Cómo se puede conectar la cabeza con el resto del animal muerto?”, cuestionó Pfeiffer.

En China, muchos de los criadores de cerdos también se muestran e escépticos. China está a la mitad del cierre y la consolidación de muchos de sus pequeños criaderos de cerdos, a los que culpan de contaminar el medioambiente. Sin embargo, todavía hay 26 millones de pequeños criaderos de cerdos en el país, los cuales representan casi la mitad de los criaderos en China, de acuerdo con expertos y el Ministerio de Agricultura.

“No invertiremos en estas cosas”, afirmó Wang Wenjun, un porcicultor que se hizo de una fama modesta después de subir videos de sí mismo mientras les cantaba a sus cerdos.

“A menos que sean granjas grandes, pero los criaderos de cerdos que tienen solo unos 200 animales no le encontrarán la utilidad”.

En términos generales, en años recientes, el gobierno chino ha respaldado la tecnología en el sector agropecuario. Su plan más reciente de cinco años, un gran documento de planeamiento económico, exige el uso de robots y tecnología de redes. En octubre, el Consejo de Estado -el Gabinete de China- señaló que quería promover las “actividades agropecuarias inteligentes” y el uso de la tecnología de la información en la agricultura. En agosto, los funcionarios de agricultura de la ciudad de Pekín alabaron “la cría de cerdos de una manera inteligente” por medio del A-B-C-D: inteligencia Artificial, cadena de Bloques, Computación en la nube y tecnología de Datos.

Contra la fiebre porcina

Por lo tanto, cuando la fiebre porcina africana arrasó con los criaderos de China, las empresas tecnológicas del país vieron una oportunidad. La enfermedad no tiene una vacuna ni una cura conocida. Se puede propagar por medio del contacto entre animales o productos infectados de cerdo, es decir que se puede ocultar en salchichas o jamón durante meses. No afecta a los humanos, pero pueden ser portadores. China ha sacrificado alrededor de un millón de cerdos, ha montado controles en carreteras y ha construido cercas, en vano.

Hay mucho en riesgo. China es el principal criador de cerdos en el mundo, con una población actual de alrededor de 400 millones, y es el consumidor más grande de carne de puerco. La carne es tan importante que el país tiene su propia reserva estratégica de carne de cerdo en caso de que haya escasez.

Las empresas que respaldan la tecnología aseguran que pueden ayudar a los criadores a aislar a los portadores de la enfermedad, recortar el costo de la alimentación, aumentar la fertilidad de las cerdas y reducir las muertes no naturales. El sistema de JD.com utiliza robots para suministrar la cantidad correcta de alimento a los puercos según la etapa de crecimiento del animal. SmartAHC, una empresa que usa inteligencia artificial para monitorear las estadísticas vitales de los cerdos y ofrece servicios comerciales, coloca monitores portátiles que pueden predecir el momento de ovulación de las hembras.

Promocionan sus tecnologías como una alternativa a las etiquetas en las orejas de los cerdos, una práctica que muchos criadores consideran cruel. Los humanos pueden manipular las etiquetas -que son mucho más baratas- o se pueden caer de las orejas si los cerdos se pelean, según las empresas.

La tecnología facial de JD.com puede detectar si un cerdo está enfermo y averiguar por qué, comentó una vocera, Lu Yishan. Después su sistema notifica al criador, quien puede ordenar un tratamiento. La empresa mencionó que ha instalado el sistema, el cual creó junto con la Universidad de Agricultura de China en Pekín, en un criadero de la provincia de Hebei, al norte de China, y que está a la venta para criadores dispuestos a probarlo.

El sistema de Alibaba monitorea la actividad de los cerdos y permite a los criadores monitorear a los animales en tiempo real, de acuerdo con un comunicado de la empresa. Luego, el sistema receta un plan de ejercicios para mejorar su salud. Su video de publicidad muestra a cerdos que corren en el bosque y juegan con una pelota. Alibaba afirmó que Tequ Group, una gran empresa de porcicultura con sede en la provincia suroccidental de Sichuan, usa la tecnología. Tequ no respondió a una solicitud para ofrecer comentarios.

El reconocimiento facial de los cerdos funciona de la misma manera que el de los humanos, según las empresas. Los escáneres y el software ingresan los pelos, el hocico, los ojos y las orejas. Se mapean los rasgos. Los cerdos no son todos iguales cuando sabes qué buscar, mencionaron. “Pasa lo mismo con los rostros humanos: ninguno es igual al otro”, comentó He, de Yingzi.

Fuente: lanacion.com