En la era de la cerda hiperprolífica, el nacimiento de más lechones supone un nuevo reto para el sector porcino. Sí, tenemos más lechones…¿Ahora qué hacemos para maximizar su supervivencia y rendimiento?

El progreso genético alcanzado en el sector porcino ha conducido a un incremento significativo en el número de lechones nacidos vivos. No obstante, si no se implementa un buen manejo de estos animales recién nacidos, podemos encontrarnos con una menor ganancia de peso e, incluso, un aumento de la mortalidad.

El hecho de tener camadas más numerosas supone que nazcan lechones de menor tamaño, siendo un bajo peso al nacimiento (<1,5 kg) uno de los factores que más influyen en la supervivencia de los lechones.

Para maximizar la supervivencia y la ganancia de peso de los lechones, es importante plantearse las siguientes preguntas:

 ¿Mi granja tiene capacidad para criar todos los lechones nacidos? 

 ¿Tengo capacidad para mantener vivos al exceso de lechones?

 ¿Cuál es el nivel de mortalidad predestete aceptable?

 ¿Mi sistema de gestión me permite el destete de lechones con suficiente peso?

Entre los factores a tener en cuenta a la hora de gestionar grandes camadas, cabe destacar:

El personal de la granja

Asegurarse de tener suficiente personal para la gestión de las parideras es crucial a la hora de manejar grandes camadas.

Es recomendable tener personal exclusivamente dedicada a las cerdas durante el parto. Incluso puede ser interesante tener una persona trabajando en el turno de noche.

Adopciones

Puede ser necesario realizar adopciones cuando:

  • El número de lechones nacidos excede al número pezones funcionales de la cerda
  • Los lechones tienen dificultades para salir adelante

En ocasiones, los lechones de menor tamaño pueden verse beneficiados si son colocados con con cerdas con mayor disponibilidad de pezones.

La rutina de amamantamiento se fija dentro de las primeras 12 horas, por lo que el pezón elegido por el lechón es el que se mantendrá hasta el destete.

Los pezones que no son utilizados dejan de producir leche de forma natural, por lo que si se va a hacer una adopción, debe hacerse dentro de las primeras 12 horas tras el parto.

Si hay un gran número de lechones pequeños en la camada, la mejor opción es llevarlos a una primípara o a una cerda de segundo parto. 

Las cerdas primíparas tienen pezones más pequeños y son más accesibles para lechones pequeños. En este sentido, es importante seleccionar a las cerdas para que tengan un alto número de pezones, con una buena presentación y accesibilidad.

Calostro

Lograr un buen encalostramiento de los lechones lo antes posible tras el nacimiento es fundamental para su supervivencia.

Los lechones deberían consumir, al menos, 150-280 g/kg de calostro poco después del nacimiento

La ingesta de calostro durante las primeras 6 horas de vida es crucial, ya que a partir de este momento, el intestino empieza a «cerrarse» al paso de las inmunoglobulinas y, a las 24 horas ya no estarán disponibles para el lechón.

 

Suplementación de leche

Se pueden instalar sistemas de suplementación de leche para las camadas de gran tamaño, pero una correcta higiene es fundamental.

Esta opción se debe contemplar como último recurso, ya que la lactancia natural siempre es preferible. 

Decisiones sobre el manejo reproductivo

Es importante adoptar un enfoque equilibrado a la hora de tomar decisiones sobre el manejo reproductivo de las cerdas.

No debemos centrarnos únicamente en el número de lechones nacidos, sino que también deben tenerse en cuenta factores como:

  • Capacidad maternal
  • Temperamento
  • Conversión alimentaria (IC)
  • Ganancia Media Diaria (GMD)
  • Longevidad
  • Condición corporal

Fuente: PorciNews