ACTIVIDADES PRÁCTICAS Y SENCILLAS A REALIZAR DEL PARTO AL DESTETE PARA TENER ÉXITO EN LECHONES

ACTIVIDADES PRÁCTICAS Y SENCILLAS A REALIZAR DEL PARTO AL DESTETE PARA TENER ÉXITO EN LECHONES

Las actividades de manejo que se realicen del parto al destete, es de vital trascendencia en la vida del lechón después del destete; el éxito para tener mayor número de lechones destetados depende de las actividades de manejo realizadas durante el parto y la lactancia.

En este trabajo, se describen algunas actividades prácticas y sencillas a realizar del parto al destete.

Durante el parto

Al nacer el primer lechón, limpiar fosas nasales y jalar suavemente el cordón umbilical desde la base de la vulva (Foto 1).

FOTO 1. Limpieza del lechón recién nacido.

Secar con papel vigorosamente para activar su aparato circulatorio, no debe quedar absolutamente nada de humedad.

Ligar el cordón umbilical a un centímetro y cortar a un centímetro debajo de la ligadura (Foto 2).

FOTO 2. Ligado de ombligo.

El hilo con el que se ligue los lechones deberá estar sumergido en una base de yodo, benzal o azul de metileno, esto se extenderá para todo el equipo de muesqueo, castración y descole.

Pesar el lechón y anotarlo en el registro correspondiente (Foto 3).

Meterlo a la jaula para que mame calostro.

Una vez que nazca el último lechón se aplicará de 2.5 a 3 ml de oxitócica.

FOTO 3. Hoja de registro de parto.

Durante el postparto

La señal de que el parto ha terminado es la eliminación de placentas, una vez que la cerda arrojó placenta se procederá a aplicar 3 ml de oxitócica para que arroje restos de placenta y líquidos (Foto 4).

FOTO 4. Parto terminado.

Recolectar la placenta y proceder a quemarlas o a enterrarlas.

Aplicar 10 ml de neomelubrina y 10 ml de shotapen L.A.

Proporcionar 2 kg de alimento de lactancia más 500 g de salvado de trigo el primer día después del parto.

Dieta durante el postparto

Proporcionar 2.5 kg de alimento de lactancia más 500 g de salvado de trigo segundo día de parida.

Proporcionar 3 kg de alimento de lactancia más 500 g de salvado de trigo al tercer día del parto.

Proporcionar a partir del cuarto día, alimento a libre acceso en dos tomas a las 7:00 AM y 6:00 PM.

En cada servida se le ofrecerá 3 kg por toma, procurar que los animales coman 6 kg por día.

Obligue a la cerda a levantarse al menos 4 veces al día para que beba agua en abundancia y orine.

Tres días después del parto los escurrimientos deben ser transparentes y prácticamente deben haber desaparecido, de lo contrario dar tratamiento con penicilina y estreptomicina por tres días y en caso de que persista dar lavado vaginal con 50 ml de furacine más 500 ml de agua destilada (Foto 5).

FOTO 5. Lavado vaginal posparto.

En caso de haber falla lactacional aplique 3 ml de extracto pituitario anterior o 3 ml de oxitócica por tres días cada 6 horas y aplicar iodoprotan (dos cucharadas) por servida de alimento por 3 días.

Al día 10 después del parto se aplicará vacuna contra fiebre porcina clásica.

El día 17 después del parto se aplicará vacuna contra parvo-lepto-erisipela.

Al día previo del destete se da de comer sólo a las 7 de la mañana.

El día del destete no se da de comer a la cerda.

El día del destete se aplicará a la cerda 3 ml de vigantol ADE.

El día del destete se da pediluvio a la cerda.

Durante la lactancia

Casi todos los recién nacidos empiezan a respirar de inmediato y van hacia el vientre de la madre en busca del calostro. Debe darse protección a los recién nacidos en las primeras 72 horas después del parto; luego los lechones son suficientemente fuertes para evitar ser aplastados. Alrededor del 50% de los muertos por aplastamiento ocurren durante las primeras 48 a 72 horas después del parto, los cerditos nacen con cantidades limitadas de glucosa y necesitan reemplazarla a las pocas horas de nacidos cuando consumen el calostro; si la cerda no ha sido bien alimentada o presenta algún problema que el cerdito no pueda mamar, éste agota muy rápido su glucosa para mantener el calor del cuerpo y se le crea un descontrol en su organismo por falta de energía (hipoglucemia) lo que limita sus movimientos y predisposición a enfermedades. Si los cerditos están hipoglucémicos se aumentan las muertes por aplastamiento. Las incomodidades creadas por las mordeduras de las crías que no han sido descolmilladas a las madres crea un estado de incomodidad (estrés) que interrumpe la producción y salida normal de la leche en las madres y los cerditos se pueden desnutrir seriamente (Foto 6).

FOTO 6. Descolmillado de un lechón recién nacido.

El calostro deberá ser consumido antes de las 36 horas. Los cerditos aprenden muy pronto después del parto un determinado “orden” para mamar. Esto significa que cada cerdito “marca su tetilla” y la defiende de que otros no se la quiten, así mamará de ella durante toda su lactancia (Foto 7).

Como el mecanismo regulador de temperatura del lechón no entra en funcionamiento hasta varios días después de nacido, se debe utilizar lámparas de calefacción eléctricas o de gas de 150 – 250 vatios colocándola en la parte posterior del paritorio, a una altura aproximada de 60 cm del suelo, o ajustarlas de acuerdo al clima de la zona para proporcionar una temperatura entre 30 – 32°C en el área en que se encuentran los lechones. Se acostumbra pesar los lechones al nacimiento, dato muy importante cuando se llevan registros. El peso promedio generalmente es de 1.35 a 1.40 kg, y depende del tamaño de la camada; en camadas muy numerosas el peso es más bajo que en camadas más pequeñas. Lechones con pesos inferiores a 700 g en camadas de 10 o más lechones es preferible sacrificarlos debido a que tienen pocas posibilidades de sobrevivir y permite uniformar el peso de la camada.

Si los cerditos después de destetados se van a criar en confinamiento, se recomienda recortarles la cola para evitar lesiones e infecciones por canibalismo (Foto 8). El procedimiento se efectúa dentro de las primeras 24 horas siguientes al nacimiento pues a esa edad es más fácil la manipulación. El corte se hará a una distancia mínima de media pulgada del punto con que se une el cuerpo del animal (distancia no mayor a la mitad de dicha cola).

El mejor momento para la castración es cuando el cerdito tiene entre 1 a 2 días de nacido ya que es más fácil sujetarlo, se curan más rápido y se facilita la curación además de estar protegidos por las defensas del calostro. Muchos criadores de cerdos en zonas heladas mantienen una caja de madera con un foco, bolsa de agua caliente o brasas y a altura de unos 60 cm del suelo para calentarlos y mantenerlos en las primeras semanas de vida a una temperatura entre los 30 y 34oC. Las variaciones en el crecimiento de los cerditos son el resultado de los desequilibrios de producción entre una glándula mamaria y otra. Lo más probable es que los cerditos más vigorosos se apoderan de las tetas anteriores (las más próximas a la cabeza) que producen más. En ocasiones dos o tres cerditos de la camada maman siempre de 2 ó 3 tetas.

También en esta etapa de vida se procede a identificar los animales haciéndoles marcas o muescas en las orejas con una tenaza especial o después del destete se procede a efectuar otro tipo de identificaciones, estos procedimientos son empleados en granjas tecnificadas o centros genéticos (Foto 9).

FOTO 9. Muesqueado de lechones recién nacidos.

El período de mayor producción de leche en las marranas se produce a las 3 semanas después del parto y pueden llegar hasta los 12 litros de leche diarios por lo que se requiere en esta etapa de una alimentación adecuada, al tercer día de nacido se les aplica hierro dextran en la tabla del cuello y se repite la dosis a los 10 días de edad. De los 3 días en adelante se les proporciona alimento Preiniciador en pocas cantidades; la forma correcta de alimentar a los lechones es suministrar alimento poco y frecuente. Los machos a los 7 días se preseleccionan y los que no cumplen con los parámetros se castran. A los 21 días de edad se realiza el destete, se pesan y se registran en la hoja de control de camadas.

Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno Noviembre-Diciembre 2017

Qué es la peste porcina africana y qué medidas se están tomando para prevenir su ingreso al país

Qué es la peste porcina africana y qué medidas se están tomando para prevenir su ingreso al país

El Senasa profundiza los controles y lanzó una serie de recomendaciones para productores porcinos y al público en general

Las autoridades del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) reforzaron las medidas sanitarias para prevenir el ingreso de la peste porcina africana (PPA) a la Argentina. Se trata de una enfermedad que está afectando a China, pero que ya se está expandiendo a países vecinos como Mongolia, Vietnam y Corea de Sur. Además, han aparecido jabalíes en la frontera de Bélgica con Francia.

La enfermedad nunca fue detectada en nuestro país y, aunque por su alta mortalidad provoca grandes pérdidas económicas en los países donde está presente, no afecta a las personas ni altera la inocuidad de la carne.

No existe una vacuna efectiva que sirva como herramienta para frenar la enfermedad, y se caracteriza por provocar fiebre alta, pérdida de apetito, hemorragias en piel y órganos internos, enrojecimiento de la piel de las orejas, abdomen y patas, diarreas y elevada mortandad en porcinos.

Las autoridades del Senasa informaron: “Las medidas de prevención son fundamentales para mantener la sanidad de los cerdos de nuestro país. Todos los responsables de la cadena porcina deben sostener y reforzar su compromiso en la prevención y la eventual contención de la enfermedad en caso de aparecer. Todos somos responsables de mantener al país libre de enfermedades de alto impacto en la producción y en el comercio internacional“.

Medidas de control

El organismo sanitario recomienda a los productores porcinos que tienen que mejorar en sus granjas las medidas de bioseguridad, notificar de manera inmediata casos sospechosos y mortandades elevadas, no alimentar a los cerdos con desperdicios y restringir el ingreso de personas al predio, especialmente aquellas que hayan estado en países afectados.

Por su parte, para todas las personas que llegan a nuestro país desde el exterior, y ante la posibilidad de que los residuos comestibles de buques y aviones vehiculicen el virus, el Senasa reforzó los controles en los puestos de frontera para garantizar su correcta disposición y destrucción, con el fin de evitar que los mismos sean consumidos por cerdos en Argentina.

A los pasajeros que llegan a nuestro país, se les recuerda que está prohibido ingresar carne de cerdo y sus derivados sin autorización del Senasaasí como animales y material reproductivo sin la certificación sanitaria correspondiente. Además, no deben tomar contacto con animales de granja en Argentina, en el caso que hayan estado con animales potencialmente infectados.

Para colaborar con el sistema de detección precoz de enfermedades, el Senasa recomienda notificar si hay sospechas de PPA a las siguientes vías:

– En las oficinas del Senasa, comunicándose personalmente o por teléfono (las ubicaciones se pueden consultar a través de la web del organismo).

– A través de la app “Notificaciones Senasa”, disponible solo en Play Store.

– Para obtener más información comuníquese con el Programa de Enfermedades de los Porcinos del Senasa: porcinos@senasa.gob.ar. Teléfono (011) 4121 5430.

SALUD INTESTINAL EN LA CERDA Y SU REPERCUSIÓN LOS RESULTADOS DE LA CAMADA

SALUD INTESTINAL EN LA CERDA Y SU REPERCUSIÓN LOS RESULTADOS DE LA CAMADA

GENERALIDADES

El periodo de lactación es crítico en las granjas dedicadas a la producción intensiva de carne de cerdo, porque de él depende conseguir un crecimiento suficiente para aprovechar al máximo el potencial genético de los cerdos.

En los últimos 10 años el tamaño de las camadas al parto ha aumentado notablemente, sin embargo las tasas de supervivencia de los lechones durante la lactación no se han incrementado al mismo nivel. El aumento del número de lechones, implica menor peso promedio de cada uno, menor acceso a calostro y uso de tetas de menos productividad, lo que determina finalmente menor peso al destete y por lo tanto, menor peso final. Numerosos ajustes se pueden hacer a nivel de las maternidades y la capacidad genética para lactar de las hembras, de manera que estos factores puedan disminuirse. El factor crítico de este periodo (lactancia) está determinado por la calidad y cantidad de leche producida por la marrana y que además, ésta sea consumida correctamente por los lechones. Al momento del parto, una leche de características especiales (Calostro) debe ser consumida para que el lechón reciba un adecuado aporte de inmunoglobulinas que le permitirán a su vez, reducir los problemas clínicos por la exposición al medio ambiente. Después de unas horas del parto, la composición de la leche variará a un producto con menor contenido de nutrientes y será entonces la cantidad producida por la hembra, la que determine no sólo el crecimiento de los lechones, sino también su viabilidad.

El intestino de los lechones debe obtener suficientes nutrientes para impulsar el crecimiento del intestino (vía aumento de las mitosis) y la maduración de los enterocitos para los procesos digestivos en las microvellosidades que permitan la digestión completa de la leche. De no lograrse esta serie de procesos, el lechón se comenzará a retrasar en su crecimiento y en algunos casos incluso morir por la desnutrición o por su falta de actividad (puede ser aplastado por la madre).

La cantidad de leche producida por las hembras, va en progresión continua desde el parto y alcanza su mayor potencial aproximadamente a los 21 días. En dicha fecha, la habilidad lechera de una hembra por lo tanto puede estimarse indirectamente, por la ganancia de peso de su camada total. Aproximadamente 4 a 4.5 l de leche serán equivalente a una ganancia de 1 kg en la camada. Por esta razón, el consumo de alimento de la hembra (que implica la aceptación de la dieta y los adecuados tiempos de alimentación) es determinante en la producción de leche y con esto el éxito de la crianza a largo plazo de los lechones.

Las cerdas que no han tenido problemas al parto (clínicos o de otros tipos) y que han consumido correctamente la cantidad suficiente de alimento, no sólo darán camadas con más peso, sino también saldrán de la lactancia con mejores pesos corporales lo que apoyará un regreso más rápido a la función reproductiva y la posibilidad por tanto de incrementar el número de lechones destetados por hembra al año.

El consumo de alimento es un factor que está determinado por varios aspectos, tanto internos del animal como relativos a las instalaciones y medio ambiente. Las instalaciones es un factor que debería estar suficientemente controlado en las instalaciones modernas, no así el medio ambiente.

Especialmente las altas temperaturas (o la sensación térmica) reduce en forma no lineal el consumo de alimento de la cerda. Esto es, que en temperaturas próximas a 25°C las cerdas pueden ingerir alimento en forma normal y proporcional a la producción de leche, sin embargo a mayores temperaturas el consumo disminuye aceleradamente y puede llegar a ser menos de la mitad esperada, lo que obviamente repercute en la producción de leche y los demás factores ya mencionados.

Proporcionar a la marrana las condiciones de temperatura adecuadas durante la lactancia es un asunto primordial si se quieren mantener altas tasas de crecimiento en los lechones y mayor número de lechones destetados por año. Las dietas ofrecidas a las marranas, también pueden ser rechazadas por su forma física (o no consumidas suficientemente), la presencia de micotoxinas o de otros productos que causen un olor o sabor desagradable para la hembra. Afortunadamente estos factores pueden ser evidenciados muy pronto, y por lo tanto realizarse los cambios que sean necesarios para corregir el consumo de manera pronta.

Las hembras también pueden sufrir de falta de apetito, lo que es más bien complejo de definir y corregir dado que hay un consumo limítrofe y una producción de leche que no es la óptima, situaciones que se verán reflejadas al destete. Habiendo corregido los otros factores ya mencionados (temperatura, medio ambiente y calidad de la dieta), serán los factores propios de la hembra los que limiten su consumo de alimento.

La enfermedad inflamatoria idiopática del intestino (timpanismo, hinchazón, etc.) es una condición que se presen- ta comúnmente en las cerdas. Su principal signo es la constipación que ocurre entre 24-48 h postparto. Generalmente está producida por un mal manejo del aumento del consumo del alimento, pero dicha situación causa un cambio muy importante en los procesos de interacción de la microflora y la mucosa del intestino. Este desajuste es mucho más evidente en el intestino grueso.

RELACIÓN MICROFLORA INTESTINAL Y PROCESOS INFLAMATORIOS DEL INTESTINO.

En un animal adulto, la microflora se ha establecido de manera constante en el intestino, siguiendo el patrón de microorganismos más comunes en la granja. La población de anaerobios facultativos es muy pequeña y hay muchos más anaerobios restrictos. Con los procesos digestivos también maduros, la degradación y absorción de nutrientes del alimento es muy alta y si las dietas están correctamente diseñadas, una porción de fibra no digestible, llegará a las porciones distales del intestino. En el intestino grueso, la microflora realizará un proceso de degradación que llevará a parte de la fibra a convertirse en Lactato y éste a su vez en otros Acidos Grasos Volátiles (AGV). Dichos AGV son encargados de nutrir a los colonocitos y con ello permitir el adecuado desarrollo de esta mucosa, la absorción mayor de agua y mantener la motilidad no sólo de esta sección del intestino, sino de las otras proximales (estómago, duodeno, yeyuno e íleon).

La producción de AGV, especialmente la que corresponde al Butirato (C4) es evaluada por unas células (enteroendócrinas) con receptores especializados (GP41 y GP43) que al activarse producen dos señales indispensables para el sistema gastrointestinal. Por una parte el péptido YY que es una señal química que permite activar el peristaltismo retrogrado y con ello también la apertura de esfínteres, que a su vez es indispensable para que el cerebro ejecute los programas musculares que permiten el consumo de alimento. Otra señal producida por la presencia del Butirato, es la producción del Factor Similar a Glucagón 2 (GLP2 por sus siglas en Inglés) que es necesario para activar la mitosis de los enterocitos y colonocitos, lo que Si la concentración de Butirato tiene un nivel adecuado, estos receptores en los macrófagos, actuarán para disminuir la producción de IL-12, una interleucina que activa a otras células linfoides como los Linfocitos Cooperadores (Th o helpers en inglés) que desencadenan el proceso pro-inflamatorio para la resolución de la presencia de un antígeno. El Butirato en el medio, incrementará la cantidad de IL-10, citoquina que está relacionada con la activación de Linfocitos T reguladores (Treg) que permiten reducir el proceso inflamatorio y pueden activar otros mecanismos de tolerancia (producción de IgA, por ejemplo).

Cuando se presentan problemas en la digestión del alimento y con ello cambios en los nutrientes que recibe la microflora, se produce un crecimiento anormal de algunos géneros bacterianos que buscarán ser controlados por el SLAI, produciendo un proceso inflamatorio en la lámina propia de algunas zonas del intestino tanto delgado como grueso. Este proceso será acumulativo y con el tiempo va a ser más intenso, por lo que si la reacción del SLAI no es controlada, la inflamación del intestino controlará otras funciones metabólicas.

La mala producción de Butirato en el intestino, permite que los Macrófagos inicien el proceso pro-inflamatorio. Se aumenta la producción local de IL-12 y los linfocitos Th se activan, dependiendo si el agente infeccioso o el antígeno están actuando: intracelularmente (Th1) o extracelularmente (Th2, Th17). La reacción de estos linfocitos aumenta la producción local de interleucinas IL-1b, Il-6, TNF, TGF y otras que son necesarias para expandir la multiplicación de los linfocitos, llamará a otras células linfoides a que se alojen en el intestino (HETEROFILOS, Células Asesinas, linfocitos B) para establecer la defensa del intestino. Dicha reacción celular, también se acompañará de la mayor producción de Inmunoglobulinas tanto de acción en la lámina propia (IgM, IgG) como de excreción para actuar en la luz del intestino (IgA secretora).

La actividad celular en contra de los antígenos, aumenta a nivel local la cantidad de productos pro-oxidantes (H2O2, NO y otras) que son necesarias para destruir a las células infectadas, pero que también pueden dañar a otras sanas que están contiguas. La destrucción celular, aumenta la necesidad de células que eliminen los residuos incrementando por lo tanto el gasto de proteína y antioxidantes requeridos durante un problema inflamatorio del intestino.

La circulación de linfocinas IL-1 e IL-6, tienen actividad no sólo en los órganos linfoides. También activan a nivel Hepático la producción de proteínas de la fase aguda (Lectinas ligadoras de Mananos, Proteína C reactiva, proteínas del complemento, haptoglobina y otras). El organismo debe por lo tanto movilizar reservas de proteína de otros tejidos para formar las nuevas proteínas de defensa. Dado que los perfiles de aminoácidos son muy distintos entre el músculo y estas proteínas de defensa, muchos otros aminoácidos son consumidos de forma secundaria, sin aportar componentes a las proteínas defensivas.

Sin embargo, se sabe que el mayor efecto de las interleucinas pro-inflamatorias en la producción está dado por la baja de consumo de alimento. Dichas Interleucinas afectan los centros de consumo de alimento y además aumentan la temperatura corporal, con lo que existe un gasto extra de energía que se pierde en calor y no en soportar el crecimiento.

Este proceso inflamatorio del intestino, se da en diferentes grados en las hembras lactantes y por lo tanto sus efectos en la lactación son de distinto nivel sobre el consumo de alimento y la producción de leche, que a su vez afectará a los lechones.

ADITIVOS PARA MANTENER LA SALUD INTESTINAL

Dado que la enfermedad inflamatoria idiopática del intestino en las cerdas es una condición recurrente, que aparece con más frecuencia durante la lactación, se han desarrollado estrategias tanto de alimentación (aumento de componentes laxantes) como de manejo (incremento lento del alimento ofrecido a la cerda recién parida) para reducir los signos de inflamación intestinal que pudieran reducir la calidad de la lactancia.

El diseño de un programa de uso de aditivos nutricionales a las dietas de las cerdas que permite reforzar puntos críticos de la salud intestinal para disminuir los factores que desarrollan la enfermedad inflamatoria del intestino.

En este sentido el concepto básico es la combinación de productos, especialmente dirigida a fomentar el proceso de tolerancia del intestino, con lo cual, la cerda es menos proclive a presentar cuadros inflamatorios del intestino y por lo tanto, maximizar su consumo y la producción de leche.

QUE SE PUEDE SUGERIR.

Basar en el uso continuo durante la fase de introducción a la zona de parto y toda la lactancia de una combinación eficaz de ingredientes dirigida a:

A. Incrementar el proceso de reparación y estabilidad de la barrera de enterocitos. Para dicho propósito la adición de Butirato de Sodio actúa como marcapaso del crecimiento de los enterocitos a lo largo del intestino delgado y adicionalmente que se tenga una concentración alta de este producto en el intestino grueso, permitiendo el control de la Microflora en dicha zona y por lo tanto mejorar los procesos de motilidad del mismo, necesarios para mantener el consumo de alimento.

B. Por otra parte como ya se mencionó, el Butirato actúa como un factor de control del proceso proinflamatorio producido por los macrófagos, con lo cual el control sobre la Microflora puede ejecutarse sin dañar la función digestiva.

C. Para favorecer el proceso de Criar Activamente la Microflora se utilizan productos de Levaduras. Los productos derivados de los hongos (paredes, nucleótidos) son reconocidos por el sistema innato (Células dendríticas y Macrófagos) ya que activan receptores tipo aduana (TLR por sus siglas en Inglés) que dirigen la reacción intracelular para la producción de IL-10 (efecto ya mencionado) y favorecer el proceso de multiplicación y diferenciación de linfocitos B, para convertirlos en células plasmáticas productoras de IgA secretoras.

La mayor cantidad de IgA secretadas a la luz intestinal permite que se controle el crecimiento de algunos géneros de la Microflora. Entre las más beneficiadas son los lactobacilos lo que refuerza el ciclo de producción de ácido butírico y otros productos que controlan el desarrollo de bacterias potencialmente patógenas.

D. La utilización de productos antioxidantes permite soportar la salud del Intestino localmente y la del Hígado de manera secundaria, al disminuir el daño por los productos de oxidación provenientes del intestino o por la reacción del órgano a los residuos bacterianos y las micotoxinas. Esto permite que los contenidos de proteína circulante sean óptimos y por lo tanto se mejore el aporte de nutrientes a la leche.

Los resultados en campo de estas recomendaciones indican un importante impacto de la utilización de un correcto programa de aditivos en la dieta de las hembras lactantes y que confirma la observación que la mejor salud intestinal favorece el desempeño productivo expresado en la producción láctea y ésta a su vez en el peso de la camada, como se ha mencionado anteriormente, produciendo más lechones y con mayor peso que las camadas donde las madres no consumieron el programa de aditivos.

Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno 111

Asociativismo, el nuevo rumbo en la producción porcina

Asociativismo, el nuevo rumbo en la producción porcina

Reducir los costos, tiempos productivos y aumentar la escala son claves para mantenerse hoy en la cadena de producción porcina. El contexto económico actual, en el cual la relación de precios kg maíz/ kg de carne se ha desbalanceado, exige ser cada vez más eficientes a la hora de producir.

En ese marco, los pequeños productores encuentran en el “asociativismo” una forma de alcanzar estas premisas y mantenerse en actividad.
Hace varios años que la Asociación Civil Productores Patagónicos Unidos (ACPPU) trabaja en este sentido. En el año 2014 comenzaron como grupo del programa Cambio Rural, y en 2016 adquirieron forma jurídica con el objeto de aunar ideas y fuerza, superando a las individuales.

En conjunto con técnicos de INTA y ProHuerta, los productores iniciaron un proceso de co-innovación que consistió en construir conocimiento a partir de la experiencia práctica de producción colectiva de capones en túnel de cama profunda con comercialización local.

Explicaron los técnicos que este tipo de sistema productivo se adapta a nuestra zona, logra buenos índices productivos, colabora en el cuidado del medio ambiente y el bienestar animal, y resulta rentable y de bajo costo de inversión.

El engorde se llevó a cabo con sistema “todo adentro, todo afuera” minimizando riesgos sanitarios. El ingreso de lechones de único origen se realizó a edad de destete (28 días). La alimentación fue a base de balanceados y los animales estuvieron listos para faena a los 4,5 meses con un peso vivo promedio de 105 kg. La comercialización se concretó en carnicerías de la localidad, previa faena en el matadero local.

La obtención de resultados exitosos estimuló la continuidad del trabajo en equipo y puso en marcha un “plan organizativo”. Se consiguió aumentar la cantidad de capones por lote y la frecuencia de ciclos de engorde, aunque “el ojo estaba puesto” principalmente en aspectos comerciales y de promoción del consumo de carne porcina.

Se trabajó en la modificación de dietas que permitió bajar los costos productivos y reducir el engrasamiento de la res, obteniendo un producto más competitivo en menor tiempo.

Paralelamente, se capacitó a carniceros y productores en la estandarización de los cortes porcinos, siguiendo la denominación comercial utilizada de los mismos. Asimismo, junto a la tecnicatura Profesional Gastronómico del Instituto Terciario de General Conesa, se puso en agenda una jornada de elaboración de recetas y degustación de carne porcina.

Un capítulo aparte merece la comercialización colectiva, que apuntala la sostenibilidad de la actividad. En sus inicios, un lote único era vendido en diferentes momentos y solo en carnicerías de la localidad. Con el avance, el armado de una agenda de clientes concretó vínculos comerciales con entrega de capones en el Alto Valle, y hoy la ACPPU coordina la comercialización de distintos lotes de productores que no pertenecen al grupo. Estas capacidades organizativas les permiten aumentar la escala, diluir costos de transporte y mantenerse vigentes en el mercado.

Fuente: www.rionegro.com.ar

Avances en el descubrimiento de una vacuna para combatir la peste porcina africana

Avances en el descubrimiento de una vacuna para combatir la peste porcina africana

Un nuevo estudio, publicado por el Visavet de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Comlutense de Madrid, ha sugerido que los jabalíes pueden inmunizarse frente a la peste porcina africana a través de una vacuna que se suministraría con su alimentación. Así se publica en la revista Frontiers in Veterinary Science.

«La peste porcina africana es una gran preocupación para la industria porcina», dice José Ángel Barasona, investigador del Centro de Vigilancia de la Salud Visavet y coautor de la investigación. “Nuestro estudio demuestra la efectividad de la primera vacuna oral contra esta enfermedad en el jabalí de Eurasia. Demostramos que la inmunización oral del jabalí confirió una protección del 92% contra una cepa altamente patógena de la peste porcina africana, que actualmente circula en Asia y Europa», dijo.

Hoy en día, la PPA afecta a más de 55 países en 3 continentes y el jabalí es el animal más afectado por este virus en Europa sin que ninguna de las medidas de control que se han impuesto sean totalmente efectivas, reconoce Barasona.

«La importancia de la vacunación del jabalí se demostró durante la década de 2000 cuando la peste porcina clásica afectó a diferentes países europeos, y se utilizó una vacuna oral para reducir la incidencia de infección en las poblaciones silvestres en Alemania», dijo.

Barasona agregó que esta vacuna podría ayudar a amplificar la cobertura de vacunación, reduciendo la necesidad de producción costosa y la administración a gran escala de la vacuna en el campo. Sin embargo, advirtió que se necesita más investigación antes de poder usarse ampliamente, y concluye: «Los estudios futuros deben examinar la seguridad de la vacuna tras una administración repetida”.

Fuente: eurocarnedigital.com

Entre Ríos: en la última década se triplicó la producción porcina en la provincia

Entre Ríos: en la última década se triplicó la producción porcina en la provincia

Aunque 2018 no fue un año fácil para el sector de los productores porcinos, afectados severamente por la reforma tributaria, una prolongada sequía y la fuerte devaluación que registró el país, en lo que va de este año sus referentes destacan que existen indicadores de mayor crecimiento.

Sebastián Bouzada, integrante de la Cámara de Productores Porcinos de Entre Ríos (Capper), señaló que actualmente la provincia ocupa el cuarto lugar entre las principales productoras a nivel nacional, y que actualmente «hay unas 25.000 madres en producción, de las que se obtienen alrededor de 450.000 capones mensuales», cuando hasta 2009 el número de madres oscilaba las 7.500. Prácticamente la cantidad se triplicó y la actividad se expandió, especialmente hacia el consumo interno: «El 40% se destina al mercado entrerriano y el resto de la producción va a otras provincias. Son muy pocos productores los que exportan», dijo, y detalló: «En la provincia las que exportan son cuatro o cinco granjas que participan de un consorcio».

El lunes 6 el presidente, Mauricio Macri, junto al secretario de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, anunció durante una visita a un frigorífico de cerdos en Marcos Paz que por primera vez en la historia la Argentina exportará carne de cerdo a China, lo que genera expectativas en el sector, habida cuenta de la conveniencia de vender afuera con un dólar alto. Bouzada comentó que en la actualidad Rusia es uno de los países que está consumiendo carde de cerdo argentina, al igual que Hong Kong, y expresó que con China se abre ahora una buena posibilidad. A su vez, aclaró que si bien en los últimos años la cantidad de toneladas exportadas fue creciendo, todavía el volumen de Argentina es muy reducido.
Sobre esta cuestión, explicó: «Puntualmente, para exportar a China hoy hay tres plantas habilitadas en la Argentina. Si en Entre Ríos quisiéramos exportar a ese país o a cualquier otro, no tenemos ningún lugar donde contratar el servicio de matanza con los requerimientos exigidos y habilitado para ese fin. Y llevar el capón en pie a Buenos Aires y volver con las medias reses para acá es un problema logístico que hace inviable el negocio de la exportación, por lo menos para nosotros. Esa es la complicación que hay». No obstante, subrayó: «Si surge y es sustentable el mercado chino, seguramente se va a instalar y habilitar algún frigorífico con esas características en el territorio provincial, o va a haber inversiones para hacerlo».

De la granja a la góndola

Bouzada comentó que en Entre Ríos hay entre 180 y 210 productores porcinos, si bien aclaró que no hay datos estadísticos y que las cifras que manejan se basan en estimaciones de Capper, y señaló que «el 90% de la producción está concentrada en 50 o 60 granjas».

Sobre las dificultades que enfrentan quienes se dedican a esta actividad, analizó: «El tipo de cambio, las tasas y lo que refiere a la macroeconomía perjudican a este tipo de producciones intensivas, porque no se puede planificar o implementar una ampliación». Sin embargo, destacó: «Así y todo, se estima que la producción de capones va a seguir creciendo, porque hay muchos proyectos que venían desarrollándose y que todavía no están volcando todo el potencial productivo que tiene el mercado».

«Entre Ríos tiene la particularidad de que la mayoría de las granjas hacen producción intensiva, entonces tienen muy buenos números y creemos que productivamente es una de la provincias más eficientes», subrayó.

Acerca del circuito de producción, explicó que se trabaja con inseminación artificial. La gestación dura 116 días, hasta que nace una camada de entre seis y siete lechones. Pasan otros 170 días hasta que la granja efectúa la venta del capón en pie, ya pesado. «El productor lo vende con un peso de 110 a 115 kilos», refirió Bouzada, y contó que una vez faenado rinde un 82% y la res entera pesa 90 kilos aproximadamente. «Los productores venden a quien quieren y la formación del precio obedece bien a lo que es oferta y demanda», aclaró.

En referencia al consumo de carne de cerdo en el país, indicó que ha ido creciendo a razón de un kilo por año per cápita, y hoy ronda los 17 kilos. «Para el sector porcino es bueno que el vacuno demuestre esta dinámica de exportación que se dio en los últimos dos años, porque eso libera un consumo de carne que lo van a tomar el cerdo o el pollo. Hoy se consumen 42 kilos de pollo y vemos difícil que pueda crecer, y lo ideal sería que siga creciendo el consumo de cerdo».

Asimismo, aseguró: «A nivel mundial se consumen unos 25 kilos por persona anualmente en promedio, los chinos consumen muchísimo más cerdo que nosotros, igual que en Brasil o Estados Unidos; pero el argentino ha sido siempre consumidor de carne vacuna más que de cerdo, aunque esto se va a revirtiendo de a poco».

En este marco, juega a favor la implementación de sistemas de producción y de reproducción intensivos, principalmente en galpones cerrados. «Es la forma más eficiente de producción», sostuvo Bouzada, quien a la vez observó que en Paraná se incrementó la cantidad de carnicerías exclusivas de carne de cerdo y destacó la buena aceptación que tienen: «Se da sobre todo por un tema de precios, ya que la carne de cerdo sigue estando mucho más barata que la de vaca, y la de pollo se ha acercado mucho al valor de corte de cerdo, que en este último caso ofrece un montón de variedades de cortes que la carne avícola no tiene».

En este sentido, sostuvo: «El cerdo ofrece cortes económicos y algunos más caros, que van desde los 150 a los 220 pesos. También difiere según donde se haga la compra, porque en una cadena de supermercado hay determinados valores y en las carnicerías que venden solo cerdo se encuentran precios más baratos».

Por último, mencionó que hay una curva estacional en el consumo que empieza a subir en agosto y se relaciona sobre todo con la temperatura en esa época del año, y empieza a caer de nuevo en marzo.

Fuente: www.unoentrerios.com.ar