Diagnóstico de E. coli ETEC: la clave está en los factores de virulencia

Diagnóstico de E. coli ETEC: la clave está en los factores de virulencia

Escherichia coli (E. coli) es uno de los principales responsables de los procesos entéricos que cursan con diarrea, tanto en lechones como en cerdos adultos.

Factores de virulencia asociados al patotipo de E. coli enterotoxigénico

Figura 1. Factores de virulencia asociados al patotipo de E. coli enterotoxigénico.

La administración de antibióticos a través del pienso ha contribuido a reducir las patologías respiratorias y digestivas, pero al restringir su uso se han desenmascarado procesos que estaban bajo control como, por ejemplo, la diarrea posdestete.

Existen diferentes patotipos de E. coli, por lo que en el proceso de diagnóstico es importante determinar cuáles son los factores de virulencia asociados (fimbrias, enterotoxinas) para poder implementar las medidas que mejor se ajusten a cada caso.

Diarrea postdestete factores de virulencia de E. coli ETEC

La diarrea postdestete puede deberse a diversos patotipos entre los que destaca E. coli enterotoxigénico (ETEC).

Los principales factores de virulencia asociados a E. coli ETEC son las fimbrias o adhesinas F4 (K88) y F18 (Fairbrother et al., 2005), así como diversas enterotoxinas que pueden ser termolábiles (LT) y termoestables (STa, STb, EAST1), lo que determina que exista una gran variedad de patovirotipos.

¿Cuál es la prevalencia de los patovirotipos de E. coli ETEC en Europa?

Según los resultados epidemiológicos obtenidos en Bélgica, Holanda, Francia, Alemania e Italia (Gráfica 1), los patovirotipos de E. coli ETEC más prevalentes son ETEC F4 y ETEC F18, aunque existe una variación en las enterotoxinas asociadas a los mismos.

 

Prevalencia de distintos E. coli enterotoxigénicos (ETEC) en países europeos (Luppi, 2016)

Gráfica 1. Prevalencia de distintos E. coli enterotoxigénicos (ETEC) en países europeos (Luppi, 2016).

 

E. coli ETEC en España

En España, se llevó a cabo la determinación de los factores de virulencia asociados a E. coli enterotoxigénico entre 2015 y 2016 en un total de 215 granjas que mostraban diarrea posdestete.

  1. En primer lugar, se realizó un cultivo bacteriológico general y selectivo a partir de las torundas rectales remitidas por el veterinario responsable de la explotación.
  2. En aquellos cultivos en los que se detectó crecimiento de colonias compatibles con Escherichia coli, se procedió a la identificación de sus factores de virulencia mediante PCR múltiplex para la detección de las enterotoxinas STa, STb y LT, y las fimbrias F4, F18, F5, F6 y F41.

 

Diseño experimental

 

Prevalencia de los diferentes E. coli ETEC en España

Gráfica 2. Prevalencia de los diferentes E. coli ETEC en España.

Teniendo en cuenta únicamente a aquellas granjas que resultaron positivas a ETEC F4 y/o ETEC F18 (Gráfica 2), el patovirotipo que mostró una mayor prevalencia fue ETEC F4, seguido de ETEC F18 (50 % vs. 41 %).

  • Ambos patovirotipos mostraron una prevalencia similar en el 9 % de las granjas analizadas.
  • ETEC F18:STa-STb:LT y ETEC F4:STb:LT fueron los virotipos más prevalentes (26 % vs. 16 %).
  • ETEC F4:STa:STb:LT mostró una prevalencia similar representando un 10 % del total.

Si desglosamos los resultados en función del año, podemos observar que ETEC F4 y ETEC F18 tuvieron prevalencias similares en 2015 (44 % vs. 46 %), mientras que en 2016 la prevalencia fue mayor para ETEC F4(58 %) en comparación con ETEC F18 (34 %).

Los virotipos más prevalentes variaron de 2015 a 2016:

  • ETEC F4:STb:LT y ETEC F18:STa:STb:LT fueron los más prevalentes en 2015, representando el 23 % y 37 % respectivamente, mientras que en 2016 hay una variabilidad de virotipos ya que el 66 % de prevalencia se repartió entre ETEC F4-STa-STbETEC F4:STa:LTETEC F4:STa:STb:LTETEC F18:STa:STb y ETEC F18:STa:STb:LT.

 

Evolución de la prevalencia de ETEC F4 y ETEC F18 en los años 2015 y 2016

Gráfica 3. Evolución de la prevalencia de ETEC F4 y ETEC F18 en los años 2015 y 2016.

Los resultados obtenidos en España concuerdan en parte con el resto de los países europeos, ya que ETEC F4 es el más prevalente.

Sin embargo, en nuestro país se ha observado una prevalencia más elevada de ETEC F18.

La importancia de un diagnóstico específico

Hoy en día, se considera muy importante realizar un buen diagnóstico de E. coli, con el fin de poner nombre y apellidos al mismo.

No basta con detectar el patotipo, sino que se debe conocer qué fimbrias y enterotoxinas están asociadas al mismo.

La importancia de este diagnóstico radica en que se han identificado nuevos virotipos asociados a problemas entéricos más graves, como en el caso de Canadá, donde se detectó ETEC F4:STa:STb:LT causante de una patología más grave que otros virotipos (Fairbrother, 2016).

Del mismo modo, se ha observado que hay virotipos que muestran una mayor resistencia a determinados antibióticos(Magiorakos, 2012).

Es crucial realizar un diagnóstico preciso de casos clínicos compatibles con E. coli enterotoxigénico ya que se ha obtenido información útil a lo largo de los años que puede ayudarnos a conocer mejor a qué nos estamos enfrentando en cada explotación.

De esta forma estaremos preparados para adoptar las medidas necesarias

 

Evolución de la resistencia de E. coli a los antibióticos (Magiorakos, 2012; Fairbrother, 2018)

Gráfica 4. Evolución de la resistencia de E. coli a los antibióticos (Magiorakos, 2012; Fairbrother, 2018).

Fuente: Porcino.info

Efecto sobre el intestino del estrés térmico en cerdos

Efecto sobre el intestino del estrés térmico en cerdos

Llega un momento en que el cerdo ya no puede regular su temperatura corporal de manera efectiva. En consecuencia, la salud animal, el bienestar y el rendimiento se ven afectados negativamente

El estrés por calor es una respuesta fisiológica a altas temperaturas ambientales, donde el animal está fuera de su zona termoneutral y ya no puede regular su temperatura corporal de manera efectiva. En consecuencia, la salud animal, el bienestar y el rendimiento se ven afectados negativamente.

Cuando los cerdos están expuestos a altas temperaturas ambientales, se activan varios mecanismos conductuales, fisiológicos y metabólicos para reducir la producción de calor y aumentar la disipación del calor para mantener la temperatura corporal dentro de los rangos fisiológicos normales (Figura 1). El mecanismo más efectivo para reducir la producción de calor es disminuir la ingesta de alimento. Esta caída en el consumo de alimento se acentúa más a medida que aumenta el peso corporal. Se ha informado que los cerdos de 60-100 kg de peso corporal criados en el sureste de Brasil durante el verano tienen tasas de crecimiento aproximadamente un 15% más bajas que los cerdos criados durante el invierno, un efecto que puede explicarse en parte por la disminución de la ingesta de alimento durante el invierno. temporada cálida.

Otros mecanismos para mantener la temperatura corporal incluyen la evaporación y la radiación. En algunas especies, la evaporación se logra a través de la sudoración, que es un mecanismo muy eficiente de disipación de calor. Sin embargo, los cerdos tienen pocas glándulas sudoríparas funcionales, si las hay, y la evaporación se basa únicamente en el babeo y en un aumento de la tasa de respiración (jadeo). En consecuencia, los cerdos tienen una menor capacidad de regular su temperatura corporal a través de la evaporación y dependen de la radiación para disipar el calor excesivo.

La radiación implica un aumento del flujo sanguíneo a la periferia, lo que disminuye el flujo sanguíneo a los órganos internos, incluido el aparato reproductor y el tracto digestivo. En consecuencia, la barrera intestinal puede dañarse, lo que lleva al conocido síndrome del “intestino permeable” y a un mal rendimiento y salud en el crecimiento. Además, se ha observado un menor rendimiento reproductivo en cerdos en condiciones de estrés por calor, lo que afecta la productividad general del sistema de producción.

Centrarse en la tripa
La reducción de la ingesta de alimento y la disminución del flujo de sangre al tracto digestivo conduce a un menor suministro de oxígeno y nutrientes al intestino, lo que afecta la función normal de la barrera intestinal. El impacto negativo del estrés por calor en el epitelio intestinal se evidencia por una reducción de la altura de las vellosidades y cambios en la función de la membrana de los enterocitos. El estrés por calor altera el número y la función de los enterocitos y reduce la capacidad digestiva y de absorción del intestino. Además, los transportadores celulares de nutrientes, especialmente de aminoácidos, se ven afectados en condiciones de estrés por calor, de modo que se pueden absorber y usar menos aminoácidos para el crecimiento.

Además de la reducción de la capacidad de absorción del intestino, el daño a la mucosa intestinal causa inflamación intestinal y aumenta la rotación celular y las pérdidas subsiguientes de aminoácidos. La hipoxia, la hipertermia y la inflamación intestinal pueden causar estrés oxidativo, lo que puede alterar las proteínas de la unión estrecha y aumentar la permeabilidad intestinal, comprometiendo la integridad de la barrera intestinal. Además, un aumento de la permeabilidad intestinal permite la entrada de patógenos y toxinas de la luz intestinal, que pueden alcanzar los tejidos subepiteliales y activar una respuesta inmune.

¿Cómo puede la nutrición aliviar el estrés por calor?
El manejo efectivo y las estrategias nutricionales que reducen el impacto negativo del estrés por calor en la salud y el rendimiento de los animales son esenciales para satisfacer las necesidades de la industria porcina actual y asegurar la rentabilidad y sostenibilidad del sistema de producción animal.

Los extractos de hierbas de Macleaya cordata (adormidera) se han investigado exhaustivamente como una estrategia nutricional eficaz para mejorar el rendimiento del crecimiento mediante la promoción de la salud intestinal. Los alcaloides de isoquinolina (IQ) contenidos en esta planta han demostrado un pronunciado efecto antiinflamatorio local en cerdos y otras especies, como lo demuestra una reducción significativa de las proteínas de fase aguda circulantes y otros biomarcadores de la inflamación. Además, el uso de IQ en animales de alimentación ha demostrado mejorar la integridad y reducir la permeabilidad de la barrera intestinal (Figura 2). Además, la suplementación de cerdos con IQ ha demostrado mejorar la digestibilidad de los nutrientes y disminuir la respuesta al estrés.

Suplementos y estrés por calor
Se realizó un estudio de investigación en la Universidad de Melbourne, Australia, para evaluar el efecto de la suplementación con IQ en la barrera intestinal y otros parámetros fisiológicos. Los resultados preliminares indicaron que la suplementación de cerdos con 150 ppm de IQ (Sangrovit Extra, Phytobiotics) mejoró significativamente las respuestas fisiológicas al estrés por calor, incluida una reducción en la tasa de respiración (P = 0.013) y la temperatura rectal (P = 0.001).

Además, los cerdos suplementados con IQ tendían a tener una menor permeabilidad intestinal cuando se exponían a altas temperaturas ambientales (P = 0.059) y una mejor relación de conversión de la alimentación (FCR) después de 2 semanas de suplementación (P = 0.085).

En conclusión, estos resultados confirmaron que el mal desempeño asociado con el estrés por calor está mediado por el daño a la mucosa intestinal, lo que lleva a una mala digestión y absorción de nutrientes. Por lo tanto, la suplementación con IQ podría ser una estrategia nutricional potencial para aliviar el impacto negativo del estrés por calor en la función de barrera intestinal de los cerdos y prevenir la aparición de “fugas intestinales”, lo que conduce a la enfermedad y al bajo rendimiento.

Autora: Valeria Artuso-Ponte, Global Product Management Swine, Phytobiotics Futterzusatzstoffe GmbH, Germany

Fuente: TodoCerdos.com.ar

Estrategias para obtener explotaciones porcinas más rentables

Estrategias para obtener explotaciones porcinas más rentables

En la industria porcina para lograr tener una granja que sea rentable, considerando los costos actuales, tenemos distintas metas y desafíos. Entre ellos, lograr más cerdos nacidos por madre, más partos por hembra al año, menos mortalidad en etapa de maternidad; y por ende, más cerdos destetados y un mayor número de cerdos vendidos. Asimismo, los desafíos incluyen más kilos por lechón al nacimiento, más kilos por lechón a la bajada y más kilos por cerdo a la venta; siempre de la mano de buenas conversiones de alimento.

Todo se puede resumir en una meta: lograr mayor cantidad de kilos vendidos por hembra al año, con costos de producción acordes al país o aún más bajos. Para esto, conocemos la influencia de distintos factores, los cuales deben incluir contar con una buena genética, una buena sanidad, un buen manejo y una buena alimentación. Asumiendo que los dos primeros factores se cumplen, tendríamos algunas estrategias para aplicar en los puntos de manejo y alimentación.

Si bien algunas de estas estrategias pueden ser claras, siempre es importante un repaso de ellas para reforzar conocimientos o crear discusión de temas actuales.

1) Manejo del semen:

a) Duración: La duración del semen es un punto a tener en cuenta:

Sin presencia de dilutor puede verse afectado en solo minutos. Por lo que mientras se prepara y se hace el conteo del semen es importante se haga una previa dilución 1:1 semen –agua destilada– dilutor y no dejarlo al medio ambiente o solo en una caja térmica durante la preparación y conteo.

Con presencia de dilutor, dependiendo de la duración del mismo, considerar no usar dosis de más de 5 días de preparadas. Aún con dilutores de mayor duración ya que los niveles de acrosina (la cual permite el ingreso del espermatozoide al óvulo) va a disminuir al transcurrir el tiempo, decayendo notoriamente desde el día 5.

b) Temperatura de almacenamiento: El semen colectado y recién preparado requiere temperaturas de 37 grados. Al ser almacenado este debe estar a 16-18 grados y se debe tener en cuenta que esta baja de temperatura debe ser progresiva. Debe evitarse abrir las conservadoras de semen constantemente ya que puede afectar la temperatura del medio y causar fluctuaciones que puedan afectar al mismo. Así también evitar colocar una mayor cantidad de sachets o frascos de los que permite el área de la conservadora, debido a que provocará desafíos en mantener temperaturas estándar. Finalmente evitar colocar frascos o sachets en la zona lateral interna de las conservadoras ya que no tendrá la misma temperatura de conservación que las otras dosis ubicadas en otros sectores.

2) Levante de primerizas

Ya que es un tema amplio, solo un recordatorio de consejos que deben tenerse en cuenta:

Correcta detección del celo: Un celo bien detectado, es aquel en que la hembra está en reflejo estático. Si no lo hay, probablemente éste no empezó. Siempre se debe verificar con la presencia del celador (que es el mejor detector de celos).

Porcentaje de reemplazo de celadores de 30% anual. Edad celador mayor a 1, menor a 2 años.

Alimentación libre y de buena calidad: Nunca dar acabado a una reproductora. Considerar no solo la ganancia de peso, sino una buena distribución de nutrientes, vitaminas y minerales los que deben ser más altos en comparación con un animal de engorde.

No descuidar la calidad de maíz (observe las micotoxinas) y prevenir ello con el uso de secuestrantes. Recordemos que las micotoxinas pueden influir en la fertilidad, aparición de celos irregulares o hembras anestras, rechazo en consumo alimento (desarrollo-antiflushing), malformaciones en los embriones, pseudopreñez, prolapsos, entre otros.

Aclimatación a jaula mínimo de 3 semanas previo al servicio. Es importante porque puede influir negativamente en el flushing si la hembra es movida a la jaula en ese periodo de flushing por menor ingesta de alimento debido al estrés.

Flushing: Aumento de energía por alimento para provocar mayor ovulación –3 semanas previo al servicio.

3) Inseminación

Igual que el punto anterior. Resumiendo en algunos consejos:

  • Servicio siempre con presencia de celador (rotar celadores).
  • Considerar no servir hembras en periodo refractario (solo 15 minutos por hembra plantada).
  • No usar agua ni desinfectantes para lavar vulva en la hembra previo al servicio, o peor aún, en el mismo servicio.
  • Protocolo de inseminación adecuado de acuerdo al número de dosis a usar (de 2 a 3 dosis).

4) Gestación temprana

Del servicio hasta los 28 días. Si bien se dice que mejorar la calidad del alimento ofrecido en esta etapa puede ayudar a la formación de fibras musculares en los futuros lechones —lo cual generaría como consecuencia un efecto positivo en el peso del lechón al nacimiento— no se ha encontrado diferencias estadísticas en trabajos dedicados a ese primer tercio hasta la fecha. Aún se está estudiando el tema, sin embargo, esta etapa puede ser usada en la recuperación de la condición de hembras que ingresaron con poco peso. En esta etapa es muy importante no mover hembras, ni someterlas a tratamientos que puedan provocarle pérdidas de embriones y se manifieste con menor número de nacidos al parto.

5) Gestación media

Comprende desde los 29 días hasta los 85 días de gestación.
El mayor cuidado que hay que tener en esta etapa es no engordar a la hembra ya que esto trae como consecuencias el poco consumo del alimento durante la maternidad, distocia de partos (menor supervivencia de lechón) y un mayor costo por hembra en alimento.

6) Gestación tardía

Comprende los últimos 30 días de gestación. En primerizas se han encontrado buenos resultados en mejoras de peso de nacimiento con diferentes aditivos que participan en mayor calidad de alimento. Pero por ahora son poco consistentes los resultados obtenidos en hembras multíparas. Hay mucho trabajo por hacer referente a esta etapa de gestación y es importante recordar que la alimentación
en esta etapa es también influyente en 2 momentos importantes: la síntesis de calostro (la cual se da previo al parto) y el parto (el cual requiere de una gran demanda de energía, de no haber la suficiente, el útero puede perder fuerza de contracción y aumentar el número de nacidos muertos al parto).

7) Maternidad

No podemos seguir pensando que hembras primeras y de octava son iguales. Debe haber un concepto de alimentación distinta en una primeriza (niveles mayores de Lisina) y mejor calidad de alimento. Hembras con muchos partos, más de 7, debe tener también un alimento más rico en nutrientes.

Considerar que la hembra no debe perder más del 5% de su peso inicial de ingreso a maternidad sin lechones (día de parto). Y no perder más de 0.2 mm de grasa corporal. Tampoco se debe descuidar la temperatura del galpón. Esta debe tener 2 temperaturas: la requerida por el lechón (más de 30 grados, disminuyendo cada semana aproximadamente 2 grados) y la requerida por la madre (menor a 24 grados). Cualquier manejo incorrecto de esto perjudicará la ingesta de alimento en la madre y como consecuencia causará una menor producción de leche o la muerte del lechón por frío.

8) Lechones pre-destete

Si bien esta etapa es muy dependiente de la disponibilidad de leche de la madre, tanto para el peso como para la supervivencia del lechón; éste puede tener algunas herramientas que favorezcan su mejoría. Revisando la calidad de alimento de las hembras de acuerdo a lo indicado en el punto anterior existen aditivos en estudio que mejorarían la calidad de calostro, el peso de nacimiento del lechón (determinante en su vida productiva) y la viabilidad del lechón recién nacido. No debemos menospreciar la ingesta de un alimento de buena calidad por parte del lechón como complemento a la leche materna; aún desde etapas tempranas.

9) Hembras destetadas

Deben tener ingestas de calidad y cantidad de alimento tan buenas como en la lactación. Este periodo es decisivo en el intervalo destete-servicio y el flushing para una próxima ovulación. Ambos muy influyentes en la calidad de servicio y el número de nacidos de la próxima camada.

10) Recría

Esta etapa tiene muchos desafíos desde el momento más difícil del lechón (como es el destete) hasta el desarrollo del sistema inmune y la salud intestinal —influyentes directos en el éxito del lechón en velocidad de crecimiento y conversión alimenticia.

Debe tenerse mucho cuidado con la calidad de las dietas. No hay un mejor alimento que la leche materna, la cual deberá ser sustituida con la mejor calidad de alimento posible. Aquí también tenemos el desafío de las micotoxinas, las que pueden originar deficientes tasas de crecimiento, pobres conversiones de alimento, ingestas de alimento deficientes o animales expuestos a problemas sanitarios por un sistema inmune deficiente.

No descuidar la ingesta de agua los primeros días del destete. Muchos animales aún no saben usar correctamente el bebedero y ese aprendizaje puede traer consigo muchas desventajas frente a los otros lechones en el desafío del crecimiento en grupo. El suplemento de agua en recipientes puede mejorar este aspecto.

Finalmente, considerar las temperaturas necesarias y recordando que el lechón destetado requiere de temperaturas similares a las que tuvo cuando nació (mayor a 30 grados centígrados).

11) Engorde

Esta etapa es muy importante en la rentabilidad de una granja. Dietas deficientes o consumos de alimento inadecuados pueden influir notoriamente en el éxito del hato porcino. Pesos finales no competitivos, desuniformidad del hato e inadecuadas conversiones de alimento pueden generar muchas pérdidas de oportunidad en el negocio.

La calidad de carne es también el sello de nuestro producto final. Si trabajamos en este punto correctamente tendremos siempre un producto diferenciado que puede darnos mayores ganancias y muy buena reputación de producto.

Conclusión

Como hemos revisado, para poder tener un negocio porcícola rentable debemos tener presentes muchos factores. Estos no deben convertirse en problemas para el criador; sino en oportunidades para diferenciar nuestra granja a otras en el mercado. Cada año se desarrolla mucho la investigación en nutrición, manejo, sanidad y genética en porcinos y debemos seguir estos desarrollos y aplicarlos en el campo.

Fuente: Infopork

Importancia de un diagnóstico preciso de E. coli ETEC en granjas porcinas

Importancia de un diagnóstico preciso de E. coli ETEC en granjas porcinas

Escherichia coli (E. coli) se considera como uno de los principales responsables de procesos entéricos que cursan con diarrea tanto en lechones como en cerdos adultos.

La utilización de antibióticos, principalmente administrados a través del pienso, ha contribuido a reducir tanto las patologías respiratorias como las digestivas.

Sin embargo, con la reducción progresiva de antibióticos, se han desenmascarado sintomatologías que estaban siendo controladas y, entre estas, se encuentra la diarrea postdestete.

Existen diferentes patotipos de E. coli y se considera importante tanto su determinación, como la de los factores de virulencia asociados (fimbrias, enterotoxinas) con el objetivo de llevar a cabo la medida que mejor se ajuste a cada caso.

La diarrea postdestete puede deberse a diversos patotipos, entre ellos a E. coli enterotoxigénico (ETEC). Los factores de virulencia que se asocian a ETEC son principalmente las fimbrias o adhesinas F4 (K88) y F18 (Fairbrother et al., 2005). Estas van asociadas a diversas enterotoxinas que pueden ser termolábiles (LT) y termoestables (STa, STb, EAST1).

Existe una variabilidad de patovirotipos en función de las fimbrias y/o adhesinas, las cuales se asocian a cada patotipo. A continuación, se muestran los resultados obtenidos en Bélgica, Holanda, Francia, Alemania e Italia.

Todos coinciden en que los patovirotipos más prevalentes son ETEC F4 y ETEC F18, aunque existe una variación en las enterotoxinas asociadas a los mismos.

En España, se ha llevado a cabo la determinación de los factores de virulencia asociados a E. colienterotoxigénico entre los años 2015 y 2016 en un total de 215 granjas que mostraban diarrea postdestete.

En primer lugar, se realizó un cultivo bacteriológico general y selectivo a partir de las torundas rectales remitidas por el veterinario responsable de la explotación. En aquellos cultivos donde se detectó crecimiento de colonias compatibles con Escherichia coli, se procedió a la detección de sus factores de virulencia.

El método de diagnóstico consistió en la realización de una PCR múltiplex para la detección de las enterotoxinas STa, STb y LT, así como las fimbrias F4, F18, F5, F6 y F41.

Respecto a los resultados, teniendo en cuenta solamente aquellas granjas que resultaron positivas a ETEC F4 y/o ETEC F18, el patovirotipo que mostró una mayor prevalencia fue ETEC F4, seguido de ETEC F18 (50% VS 41%).

Ambos patovirotipos mostraron una prevalencia similar en el 9% de las granjas analizadas. ETEC F18 STa STb LT y ETEC F4 STb LT fueron los virotipos más prevalentes (26% vs 16%). ETEC F4 STa STb LT mostró una prevalencia similar representando un 10% del total.

Si desglosamos los resultados en función del año se ha observado que ETEC F4 y ETEC F18 se mantienen con prevalencias similares en 2015 (44% vs 46%).

Sin embargo, en 2016 la prevalencia es mayor para ETEC F4 (58%), en comparación con ETEC F18 (34%).

 

Los virotipos más prevalentes varían de 2015 a 2016. ETEC F4 STb LT y ETEC F18 STa STb LTson los más prevalentes en 2015, representando el 23% y 37% respectivamente, mientras que en 2016 hay una variabilidad de virotipos ya que el 66% de prevalencia se reparte entre ETEC F4 STa STb, ETEC F4 STa LT, ETEC F4 STa STb LT, ETEC F18 STa STb y ETEC F18 STa STb LT.

Los resultados obtenidos en España concuerdan en parte con el resto de países europeos ya que ETEC F4 es el más prevalente. Sin embargo, en nuestro país se ha observado una prevalencia más elevada de ETEC F18.

Hoy en día, se considera importante realizar un buen diagnóstico de E. coli, con el fin de poner nombre y apellidos al mismo.

Es decir, no solo hay que detectar el patotipo, sino que se debe conocer qué fimbrias y enterotoxinas están asociadas al mismo.

La importancia radica en que se están identificando nuevos virotipos asociados a problemas entéricos más graves como es el caso de Canadá, donde se detectó ETEC F4 STa STb LT causante de una patología más grave que otros virotipos (Fairbrother, 2016). Del mismo modo, se ha observado que hay virotipos que muestran una mayor resistencia a determinados antibióticos (Magiorakos, 2012).

Concluyendo, se debe realizar un diagnóstico preciso de casos clínicos compatibles con E. coli enterotoxigénico ya que se ha obtenido información útil a lo largo de los años, la cual puede ayudarnos a conocer mejor a qué nos estamos enfrentando en cada explotación. De esta forma estaremos preparados para adoptar las medidas necesarias.

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Microbiota intestinal & Nutrición – La virtud está en el equilibrio

Microbiota intestinal & Nutrición – La virtud está en el equilibrio

La microbiota intestinal de los cerdos se encuentra en un frágil equilibrio y alteración en su composición suele conducir a la aparición de enfermedades graves cuyo principal síntoma es la diarrea.

En los cerdos, como en la mayoría de las especies, los microorganismos saprófitos y patógenos de la microbiota intestinal se encuentran en un frágil equilibrio, y mientras que éste se mantenga, los patógenos tendrán muchas trabas para ejercer su efecto patogénico.

Cuando el equilibrio de la microbiota se rompe, nos encontramos ante una disbiosis, palabra que significa literalmente, según sus raíces latinas, un “fallo en la vida”.

Cuando hablamos de lechones, los desequilibrios en los componentes de la flora intestinal suelen conducir a la aparición de enfermedades graves cuyo principal síntoma es la diarrea.

Disbiosis – Un fenómeno multifactorial

Existen multitud de factores que influyen en la cantidad y proporción de bacterias presentes en el intestino, y que pueden conducir a una disbiosis:

 El estado del sistema inmunitario del cerdo

 El estrés

 La presión de infección de patógenos

 La competencia por sustratos tales como los aminoácidos o los minerales

 Algunos de los factores nutricionales incluidos en la dieta

Factores nutricionales

Hoy, no nos queda más remedio que entender cómo los factores nutricionales modulan la microbiota, puesto que hasta ahora las enfermedades digestivas de los lechones se paliaban o prevenían en gran medida con la adición de antibióticos o minerales, como el zinc, a la dieta (Hampson, 1994).

Estas herramientas antimicrobianas irán desapareciendo por motivos de salud pública y protección medioambiental, por lo que nuestras estrategias profilácticas tendrán que cambiarrápidamente a corto y medio plazo.

Una de las mejores opciones que se nos presenta es la introducción de factores nutricionales que modulen la actividad y cantidad de microbiota presente, evitando así la proliferación de los microorganismos patógenos.

La flora habitual de los lechones, se compone de bacterias gram + y bacterias gram -.

Flora sacarolítica vs Flora proteolítica

Entre los factores nutricionales que afectan al equilibrio de la microbiota intestinal, los más importantes son las proteínas y los carbohidratos, es decir, el equilibrio entre la flora sacarolítica y la flora proteolítica

Proteína

Las características cuantitativas y cualitativas de la proteína incluida en la dieta influyen en la proliferación de bacterias proteolíticas patogénicas, especialmente en el caso de los géneros BacterioridesClostridium y Escherichia.

Desde hace más de 35 años, se sabe que las dietas ricas en proteína predisponen a los lechones a padecer diarrea asociada a E. coli.

 Degradación proteica

Pese a que la mayoría de las proteínas, tanto exógenas como endógenas, se degradan en las porciones más proximales del tracto gastrointestinal, una parte de ellas siempre llega a las zonas más distales y allí se metaboliza.

Este fenómeno se agudiza cuando la dieta tiene un exceso de proteína o pocos hidratos de carbono disponibles.

La degradación de proteínas en el intestino produce diversos metabolitos, como los ácidos grasos de cadena ramificada o sustancias potencialmente tóxicas como amoniaco, aminas, indoles y fenoles.

Una de las formas de controlar la disponibilidad de proteína en el tracto gastrointestinal consiste en seleccionar fuentes de proteína muy digestibles como la caseína o proteínas de origen animal.

Sin embargo, la proteína de soja sigue siendo una de las mejores en cuanto a control de microbiota, probablemente porque la harina de soja no solo tiene un alto contenido proteico, sino porque también es rica en carbohidratos fermentables, hecho que normalmente es infravalorado.

Carbohidratos

Con respecto a los carbohidratos, su fermentación supone la principal fuente de energía en el intestino y se sabe que la adición de ciertos tipos de almidones resistentes, polisacáridos no amiláceos y oligosacáridos no digestibles mejora la proliferación de bacterias beneficiosas en el intestino.

Producción de ácidos grasos de cadena corta

La fermentación de estos carbohidratos resistentes a la digestión produce ácidos grasos de cadena corta:

 Ácido acético

 Ácido propiónico

 Ácido butírico

Utilidad de los ácidos grasos de cadena corta:

  • Fuente de energía para el cerdo.
  • Efecto antimicrobiano selectivo: su producción proporciona un ambiente ligeramente ácido en el lumen intestinal, controlando la proliferación de bacterias ácido-sensibles como Salmonella y E. coli.

Exclusión competitiva

La inclusión de carbohidratos fermentables a una dieta, aun siendo rica en carbohidratos fermentables de origen cereal, puede controlar los efectos negativos derivados de la variación del nivel o fuentes de proteína sobre la composición o actividad bacteriana en el intestino, promoviendo la proliferación de bacterias beneficiosas, sobre todo de Lactobacillus y Bifidobacterium.

Estas bacterias beneficiosas juegan un papel clave en la inhibición de la colonización por bacterias patógenas por un mecanismo conocido como exclusión competitiva, lo que ocurre por una competición más eficaz por los nutrientes o los lugares de adhesión.

Fuente de carbohidratos

El origen de los carbohidratos también es importante. La inclusión de materias primas como el arroz cocinado con proteínas de origen animal o vegetal, disminuye de manera muy importante la prevalencia de diarreas por E. coli en lechones al destete.

En definitiva, según Lange et al. (2010), el uso de carbohidratos no digestibles fermentables (como la pulpa de remolacha o los fructooligosacáridos) parece ser la estrategia más prometedora para modular la microbiota beneficiosa en el cerdo.

 

Fibra

  Cantidad de Fibra

Dieta rica en fibra dietética: La fibra dietética puede regular selectivamente las bacterias intestinales, estimulando el crecimiento de bifidobacterias y lactobacilos e inhibiendo el crecimiento de E. coli y Clostridium.

Dieta pobre en fibra dietética: Heinritz et al. (2016) demuestran que dietas pobres en fibra favorecen la proliferación de Clostridium y Bacterioides en intestino delgado y ciego.

 

  Fuente de Fibra

La fuente de fibra también es clave:

 La fibra de salvado de trigo reduce la presencia de E. coli y por tanto la prevalencia de diarreas al destete.

 La fibra de guisante no reduce la cantidad de E. coli pero sí su adhesión y, por tanto, aumenta la excreción fecal de la bacteria.

 La fibra de soja contiene ciertos elementos fácilmente metabolizables que podrían favorecer la proliferación de E. coli.

 

Grasa

La grasa, aunque no es el factor que más influencia tiene en la microbiota de los cerdos, potencialmente puede ejercer algún efecto modulador, observándose una mayor cantidad de bacterias del género Bacterioides en el colon de cerdos alimentados con dietas ricas en grasa.

Fuente: PorciNews

Porcicultura: La influencia materna en la salud intestinal

Porcicultura: La influencia materna en la salud intestinal

La salud intestinal es un foco primordial para todas las especies. Las intervenciones generalmente comienzan a nivel individual a través de la alimentación justo antes de los períodos difíciles, como el destete en lechones, por ejemplo. Una forma más rentable de mantener la salud intestinal podría ser a través de la madre.
El tracto intestinal es sin duda fundamental tanto para la eficiencia alimenticia como para la salud en todas las especies. Existe una variedad de opciones para mejorar la integridad intestinal de los ilegales, sobre los socialmente menos aceptados como promotores del crecimiento de antibióticos (AGP), a las alternativas actuales como pro y prebióticos, butiratos y otros.

La salud intestinal siempre está en riesgo en animales muy jóvenes, al destete en lechones. La mayoría de los enfoques para mantener la salud intestinal comienzan durante esos períodos. Pero tal vez esto está comenzando demasiado tarde? Los efectos maternos pueden ser tan relevantes para la salud intestinal y a menudo se pasan por alto. Esto es más pronunciado en los animales de producción donde la cría es criada por una unidad o propietario diferente, del dueño de la parental en aves o cerdas.

El microbioma

Los lechones nacen casi con un intestino estéril que luego se coloniza rápidamente. Los organismos que colonizan los intestinos de los lechones pueden proceder del medio ambiente, la alimentación y la cerda. Diversos autores han demostrado que la ingesta de materia seca hasta el destete se debe más a las heces de las cerdas que a la alimentación o al material de cama. Si el objetivo de la salud intestinal es colonizar el intestino temprano con un microbioma positivo y diverso, la alimentación del probiótico a la cerda tiene más sentido que simplemente agregarlo a un iniciador previo. Esto se refleja en la opción de la EFSA de registrar los probióticos en cerdas “en beneficio del lechón”. Por supuesto, la cerda también puede beneficiarse de un probiótico, pero el objetivo principal es claramente permitir que los lechones desarrollen un microbioma sano a partir del microbioma de la cerda.

La estructura del intestino

Un lechón moderno nace temprano con una integridad intestinal mínimamente desarrollada. En la naturaleza o en sistemas más tradicionales, el microbioma comenzaría gradualmente a producir butiratos que aseguran la integridad intestinal y de este modo evitaría que los patógenos se trasladen del intestino al animal, como E. coli. La integridad mejorada a través de la producción de butirato va de la mano con una mejor absorción de nutrientes. Con el destete temprano y el bajo peso al nacer en camadas grandes, este proceso no funciona de manera óptima, por lo que se pueden usar butiratos de liberación lenta adicionales como Butipearl para cerrar la brecha.

Inmunidad en lechones

Un lechón joven, naturalmente, no tiene inmunidad específica propia, pero no está completamente indefenso en lo que respecta a la salud intestinal. A través del calostro, los anticuerpos maternos lo protegen contra los patógenos que la cerda ha encontrado. Este efecto puede reforzarse con componentes de alimentación que engañan al sistema inmunológico de la cerda para que perciba un mayor desafío de la enfermedad que existe.

Este efecto se ha demostrado claramente mediante el aumento de los títulos de anticuerpos del calostro en respuesta a una suplementación en la alimentación de la cerda con beta-glucanos derivados de algas (por ejemplo, Aleta). Esto también indujo una rápida maduración de la inmunidad no específica del lechón mediante la suplementación de la cerda.

Listo para los retos

La salud intestinal se presenta a menudo como un desafío, pero no debería ser así. Los animales sanos se autorregulan hacia un intestino altamente funcional para la absorción de nutrientes y el control de patógenos. En los animales y sistemas de producción modernos, estos controles no siempre funcionan de manera óptima. Para compensar esto, es muy útil suministrar un probiótico y un modulador inmunitario al material parental o a la cerda.

En la integridad intestinal, la influencia de la población madre o de la cerda es menor. Esto depende de suficiente producción interna y distribución de butirato. Hasta que esto se establezca, el butirato de liberación lenta adicional puede ser una forma muy rentable de garantizar la salud intestinal. La forma más olvidada de destetar lechones sanos y tener aves jóvenes y productivas es a través de las madres. Hablar con la cerda o la unidad parental puede tener efectos notables en la salud intestinal de los hijos.

Fuente: Todocerdos.com.ar