Importancia de un diagnóstico preciso de E. coli ETEC en granjas porcinas

Importancia de un diagnóstico preciso de E. coli ETEC en granjas porcinas

Escherichia coli (E. coli) se considera como uno de los principales responsables de procesos entéricos que cursan con diarrea tanto en lechones como en cerdos adultos.

La utilización de antibióticos, principalmente administrados a través del pienso, ha contribuido a reducir tanto las patologías respiratorias como las digestivas.

Sin embargo, con la reducción progresiva de antibióticos, se han desenmascarado sintomatologías que estaban siendo controladas y, entre estas, se encuentra la diarrea postdestete.

Existen diferentes patotipos de E. coli y se considera importante tanto su determinación, como la de los factores de virulencia asociados (fimbrias, enterotoxinas) con el objetivo de llevar a cabo la medida que mejor se ajuste a cada caso.

La diarrea postdestete puede deberse a diversos patotipos, entre ellos a E. coli enterotoxigénico (ETEC). Los factores de virulencia que se asocian a ETEC son principalmente las fimbrias o adhesinas F4 (K88) y F18 (Fairbrother et al., 2005). Estas van asociadas a diversas enterotoxinas que pueden ser termolábiles (LT) y termoestables (STa, STb, EAST1).

Existe una variabilidad de patovirotipos en función de las fimbrias y/o adhesinas, las cuales se asocian a cada patotipo. A continuación, se muestran los resultados obtenidos en Bélgica, Holanda, Francia, Alemania e Italia.

Todos coinciden en que los patovirotipos más prevalentes son ETEC F4 y ETEC F18, aunque existe una variación en las enterotoxinas asociadas a los mismos.

En España, se ha llevado a cabo la determinación de los factores de virulencia asociados a E. colienterotoxigénico entre los años 2015 y 2016 en un total de 215 granjas que mostraban diarrea postdestete.

En primer lugar, se realizó un cultivo bacteriológico general y selectivo a partir de las torundas rectales remitidas por el veterinario responsable de la explotación. En aquellos cultivos donde se detectó crecimiento de colonias compatibles con Escherichia coli, se procedió a la detección de sus factores de virulencia.

El método de diagnóstico consistió en la realización de una PCR múltiplex para la detección de las enterotoxinas STa, STb y LT, así como las fimbrias F4, F18, F5, F6 y F41.

Respecto a los resultados, teniendo en cuenta solamente aquellas granjas que resultaron positivas a ETEC F4 y/o ETEC F18, el patovirotipo que mostró una mayor prevalencia fue ETEC F4, seguido de ETEC F18 (50% VS 41%).

Ambos patovirotipos mostraron una prevalencia similar en el 9% de las granjas analizadas. ETEC F18 STa STb LT y ETEC F4 STb LT fueron los virotipos más prevalentes (26% vs 16%). ETEC F4 STa STb LT mostró una prevalencia similar representando un 10% del total.

Si desglosamos los resultados en función del año se ha observado que ETEC F4 y ETEC F18 se mantienen con prevalencias similares en 2015 (44% vs 46%).

Sin embargo, en 2016 la prevalencia es mayor para ETEC F4 (58%), en comparación con ETEC F18 (34%).

 

Los virotipos más prevalentes varían de 2015 a 2016. ETEC F4 STb LT y ETEC F18 STa STb LTson los más prevalentes en 2015, representando el 23% y 37% respectivamente, mientras que en 2016 hay una variabilidad de virotipos ya que el 66% de prevalencia se reparte entre ETEC F4 STa STb, ETEC F4 STa LT, ETEC F4 STa STb LT, ETEC F18 STa STb y ETEC F18 STa STb LT.

Los resultados obtenidos en España concuerdan en parte con el resto de países europeos ya que ETEC F4 es el más prevalente. Sin embargo, en nuestro país se ha observado una prevalencia más elevada de ETEC F18.

Hoy en día, se considera importante realizar un buen diagnóstico de E. coli, con el fin de poner nombre y apellidos al mismo.

Es decir, no solo hay que detectar el patotipo, sino que se debe conocer qué fimbrias y enterotoxinas están asociadas al mismo.

La importancia radica en que se están identificando nuevos virotipos asociados a problemas entéricos más graves como es el caso de Canadá, donde se detectó ETEC F4 STa STb LT causante de una patología más grave que otros virotipos (Fairbrother, 2016). Del mismo modo, se ha observado que hay virotipos que muestran una mayor resistencia a determinados antibióticos (Magiorakos, 2012).

Concluyendo, se debe realizar un diagnóstico preciso de casos clínicos compatibles con E. coli enterotoxigénico ya que se ha obtenido información útil a lo largo de los años, la cual puede ayudarnos a conocer mejor a qué nos estamos enfrentando en cada explotación. De esta forma estaremos preparados para adoptar las medidas necesarias.

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EL EFECTO COMBINADO DE LA COCCIDIOSIS

EL EFECTO COMBINADO DE LA COCCIDIOSIS

La coccidosis aviar es una enfermedad ampliamente conocida en el sector avícola mundial debido al impacto negativo que produce en la producción. Las pérdidas productivas que ocasiona incluyen una reducción en la ganancia de peso, una pobre conversión alimenticia, mayor mortalidad, disminución en el rendimiento de la canal y desigualdad de los lotes, entre otras. También pueden estar relacionadas con las potenciales repercu- siones como consecuencia del ciclo de la coccidia en el sistema digestivo y de fallos en la barrera intestinal – por ejemplo, falta de pigmentación, incremento de problemas de patas, infecciones secundarias como enteritis necrótica, dermatitis gangrenosa y espondilitis. Adicionalmente, otros problemas potenciales pue- den ser detectados en los mataderos, como incremento de los decomisos, más tiempo de procesado por disparidad de peso de las aves, aumento de rupturas intestinales y contaminación de las canales debido a una pobre salud intestinal.

En la producción avícola moderna, el efecto combinado de to- dos estos problemas va más allá del rendimiento. Los fallos en el control de la coccidiosis y en un mantenimiento de la salud intestinal impactarán potencialmente en la seguridad alimentaria – un valor de marca de las empresas -, en el bienestar animal – ventas y percepción del público -, en el rendimiento – ingresos y nanzas de la compañía – y también pueden afectar al ambiente – problemas regulatorios y gubernamentales -.

Las perdidas ocasionadas en el sector avícola mundial debidas a la coccidiosis son de más de 3.000 millones de dólares anua- les – Lillehoj, 2006 -. La coccidiosis aviar es una enfermedad infecciosa causada por distintas especies de Eimeria, que va- rían en su patogenicidad e inmunogenicidad. Las especies más importantes en la producción de pollos de engorde, desde un punto de vista económico, son las E. acervulina, E. maxima, y E. tenella. La coccidiosis es transmitida entre las aves a través de la ingestión de ooquistes infectivos. La Eimeria spp. es especí ca del hospedador y posee un complejo ciclo de vida, incluyendo tanto estadios sexuales como asexuales. Existen dos presenta- ciones de la enfermedad, clínica y subclínica.

Durante una infección activa de coccidiosis estos protozoos se replican en diferentes partes del intestino y pueden causar distintos grados de lesiones, como destrucción celular, atro a de las vellosidades y disminución de la digestión de nutrientes y de la absorción. Un incremento en la permeabilidad de la mucosa también puede permitir el paso de proteínas plasmáticas y uidos, que son causa de estrés osmótico y camas húmedas. Por otra parte, una serie de eventos suceden simultáneamente en el intestino, comenzando con una respuesta in amatoria y una estimulación inmune, las cuales pueden causar un estrés oxidativo afectando a la pigmentación de la piel. Cuando todos estos factores se combinan se compromete la salud intestinal del hospedador y se produce un fallo de la barrera intestinal, exacerbando el caso al permitir a las bacterias y toxinas despla- zarse a otras partes del organismo. Esto puede originar problemas secundarios e impactar potencialmente en el rendimiento en la planta de procesado – Fig. 1 -.

Unas condiciones ambientales tales como los climas calurosos y húmedos, así como un estrés excesivo en las aves, son factores que pueden afectar la presencia y severidad de la coccidiosis.

Unos factores adicionales que pueden contribuir son la genética y la edad de las aves, de ciencias nutricionales e ingredientes de baja calidad, inmunosupresión, exposición a otros microor- ganismos, sobreutilización de anticcoccidiósicos, resistencia a medicamentos e interacciones entre enfermedades.

Control de la coccidiosis

Aunque los anticoccidiósicos suministrados en el pienso y las vacunas siguen siendo los pilares del manejo de la coccidiosis, estos no pueden realizar el trabajo solos. Unos buenos programas de medicina preventiva, la bioseguridad, el buen manejo y la nutrición, y particularmente las prácticas que apoyen la salud intestinal, son igualmente importantes para el manejo de esta enfermedad y para preservar la efectividad de las medicaciones.

“Sin expectativas de nuevos anticcocidiósicos, un plan de rotación de estos es imprescindible”

Rotación de anticcocidiósicos

Sin expectativas de nuevos productos anticcocidiósicos en el mercado en un futuro próximo, es esencial que el sector avícola preserve la e cacia de aquellos que aún están dispo- nibles para prevenir el desarrollo de resistencias. Para esto, la rotación de anticoccidiósicos es necesaria. Un ejemplo de un plan de rotación de anticoccidiósicos es un programa “dual” o “shuttle”, donde un anticoccidiósico es utilizado en el pienso de arranque y otro en el de crecimiento/ nalización. Otro tipo de rotación es un programa “full”, donde el lote recibe el mismo anticoccidiósico en el pienso desde el primer día hasta el período de retirada, y el anticoccidiósico empleado en las granjas se cambia cada 4-6 meses aproximadamente. Para un mejor resultado, lo mejor es desarrollar un plan de rotación a largo plazo, quizás de 18 o incluso de 24 meses, porque lleva tiempo rotar su cientes productos diferentes y dar a cada uno de ellos un descanso adecuado.

Por ejemplo, evitar rotar entre ionóforos de la misma clase. Si se utiliza el ionóforo monovalente salinomicina, no rotar a monensina o narasina, ya que son también ionóforos monova- lentes y trabajan de manera similar; por lo que si se desarrolla resistencia a uno es probable que también se desarrolle para el otro. Es mejor rotar a un ionóforo divalente como lasalocid, o a un anticoccidiósico sintético o una vacuna.

Los anticoccidiósicos sintéticos son altamente efectivos y son excelentes para un programa de limpieza, pero deben ser usados cuidadosamente porque la resistencia a ellos se desa- rrolla rápidamente. Generalmente, el mismo anticoccidiósico sintético debe ser usado una sola vez al año o cada dos años. Conocer los pros y contras de cada tipo de anticoccidiósico puede ayudar en la formulación de un buen programa de rotación. De manera ideal, el programa debe ser ajustado a cada granja en base a su historial de éxito o fallo con varios anticoccidiósicos y su test de sensibilidad a los mismos, los cuales indicarán cuales van a ser los más efectivos.

Vacunación

Cuando se maneja con e cacia una vacuna de coccidia puede ser una adición valiosa a cualquier programa de rotación. La vacuna- ción otorga a los anticoccidiósicos ionóforos y sintéticos el muy necesario descanso, reduciendo así el desarrollo de resistencia. También ayuda a preservar la e cacia de los anticoccidiósicos la siembra de la nave de pollos con ooquistes de coccidia que son sensibles a los productos anticoccidiósicos. A veces, los lotes vacunados experimentan una caída en el rendimiento durante el primer ciclo de producción, pero este revés puede ser controlado con el uso de un ionóforo administrado después de que las aves han desarrollado la inmunidad inducida por la vacunación frente a la coccidia. Adicionalmente, el rendimiento generalmente mejora en los siguientes ciclos de vacunación.

Fuente: SeleccionesAvicolas

PERSPECTIVA GLOBAL PARA LA AVICULTURA EN 2019

PERSPECTIVA GLOBAL PARA LA AVICULTURA EN 2019

Las perspectivas para la avicultura global para este 2019

La avicultura es la fuente de proteína con mayor crecimiento en la historia de la humanidad, la carne de ave está en vías de convertirse en la carne con mayor consumo mundial. En su informe anual “Global Animal Protein Outlook”, Rabobank predice que la producción global de aves de corral, carne de cerdo y carne de vacuno de 2019 crecerá en aproximadamente 1 millón de toneladas, lo que está “muy por debajo del promedio de los últimos cinco años”, según el informe. Sin embargo, el sector avícola se desmarca pues se espera que la avicultura experimente un fuerte crecimiento en mercados clave.

Estas serán las tres regiones mundiales que, según Nan-Dirk Mulder, analista global de proteínas animales de Rabobank, liderarán los aumentos mundiales de producción y suministro de aves de corral:

• Sur y sudeste asiático
• Europa del Este (destacando Polonia, Hungría y Rumania)
• América Latina (encabezada por Colombia, Perú y Chile y América Central (con la excepción de Brasil)

La demanda de aves de corral y huevos probablemente resultará en mayores necesidades de piensos para aves de corral; sin embargo, cinco cuestiones macro o tendencias pueden influir en la producción avícola en 2019.

1) Incertidumbre en el comercio internacional

La incertidumbre del comercio mundial en 2018 provocó inestabilidad en los mercados de productos básicos; sin embargo, estos problemas geopolíticos persistentes y las disputas comerciales sin resolver seguirán influyendo en la producción de aves de corral y piensos en el próximo año.
Durante la primera mitad de 2019, Mulder predice que los mercados avícolas internacionales serán extremadamente volátiles y competitivos. Según este informe, las tensiones comerciales entre países afectarán cada vez más las exportaciones de aves de corral y los costos de alimentación, por ejemplo, las actuales negociaciones comerciales entre China y los Estados Unidos.

“Si China proporciona a la agricultura de los EEUU más acceso a los mercados chinos, los EE UU pueden regresar como exportadores de pollo a China, sacudiendo el comercio global y desafiando a Brasil”, dice Mulder.

David Kelly, gerente de comercialización de aves de corral de Diamond V, está de acuerdo: “Los mercados globales de proteínas se entrecruzan, por lo que lo que sucede en los intercambios de carne de cerdo y carne de vacuno afecta al comercio avícola. Si la guerra comercial entre EEUU y China continúa, o incluso se intensifica, podemos esperar importantes repercusiones para la industria avícola más allá de los Estados Unidos o China “.
Además, la eliminación de la tasa china del 25 por ciento de la soja sobre la soja en los Estados Unidos podría crear una nueva volatilidad en los mercados mundiales de cereales.
Ante la incertidumbre política, los productores de aves de corral se están centrando en los aspectos del negocio en el que tienen el poder de influir.
“Hay muchos desafíos que enfrenta la industria avícola, tanto controlables como incontrolables”, dice Doug Ramsey, presidente de Tyson Group, avicultura. “No podemos controlar la lluvia o los acuerdos comerciales en nuestra economía global, pero podemos controlar nuestro servicio, cuidando a nuestros clientes y los animales que nos han sido confiados, la calidad de nuestros ingredientes y nuestras operaciones”.

2) El efecto china

China será el mercado a tener en cuenta en 2019, ya que las existencias de proteína animal escasearán. Los brotes de la peste porcina africana han reducido la producción de carne de cerdo china, ya que los pequeños ganaderos están liquidando sus reservas. Además, los bajos stocks de cría de aves de corral del país han aumentado los precios de las aves de corral, dice Mulder.
“En 2018, los precios de noviembre para pollos de engorde y pollitos de un día (DOC) en China aumentaron en un 50 por ciento y más del 300 por ciento, respectivamente, sobre los precios de noviembre de 2017”, explica.Mulder dice que el impacto real de la peste porcina africana probablemente se sentirá en la segunda mitad de 2019 cuando escaseen los suministros, lo que afectará aún más a todos los precios de las proteínas. “Será difícil para la industria avícola y porcina crecer en China en 2019”, dice. Es por ello que el gigante asiático espera aumentar las importaciones de pollo de manera muy significativa en 2019.

3) Se consolida la reducción mundial en el uso de antibióticos en avicultura

Las reducciones globales en el uso de antibióticos y los esfuerzos para limitar la resistencia a los antibióticos continuarán siendo un tema candente en la producción avícola.
En los Estados Unidos, por ejemplo, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) notó una caída en las ventas de antibióticos para ganado y avícultura, lo que atribuye las reducciones a la implementación de las Orientaciones # 209 y # 213, informa Rafael Rivera, gerente de seguridad alimentaria y Programas de producción, de la US Poultry & Egg Association.

“Si esta será una tendencia que continuará a la baja o se estabilizará, aún está por verse”, dice Rivera. “La reducción del uso de antibióticos ciertamente ha tenido un costo, y es importante medir dicha actividad y qué impacto, si es que alguno, ha tenido dicha reducción en la resistencia a los antibióticos”.

Los fabricantes de alimentos para animales, los veterinarios y los productores continuarán buscando alternativas aditivas para los piensos e implementarán medidas de bioseguridad mejoradas a nivel de la granja.
“Rediseñar la formulación de los piensos y el manejo para producir pollos y huevos sin antibióticos, o con el mínimo uso de los mismos, en un contexto económico débil, el mayor desafío que los fabricantes de piensos para aves y sus nutricionistas pueden enfrentar “, dice Kelly.” Es probable una producción , que en su mayor parte, sea “100% libre de antibióticos” , pero para ello se necesita alta demanda de carne y huevos y altos márgenes”. Y esto ya no depende solo de la industria avícola sino del contexto económico de cada país en 2019.
Por esta razón, los avicultores por libre, los avicultores integrados, , los técnicos, los nutricionistas, los veterinarios, los genetistas, etc van a tener que “mejorar y cambiar su manera de jugar” para seguir siendo rentables y al mismo tiempo mantener la salud de sus aves y del consumidor.
“El manejo actual es más que correcto, pero deberá mejorarse todavía más en bioseguridad, manejo de alimentos y manejo de granjas”, agrega Kevin Sheehan, el directorio de Diamond V sobre seguridad alimentaria y desarrollo comercial.
Uno de los ejes sobre los que pivotará esta nueva estrategia de reducción en el uso de antibióticos será la aplicación de estrategias de gestión de la salud intestinal.
Un programa efectivo combina la bioseguridad, las mediciones de salud y el manejo nutricional para mejorar el desarrollo intestinal al tiempo que maximiza la utilización de alimento y construye las defensas naturales del pollo y de la gallina para apoyar el crecimiento y el rendimiento.

4) Las amenazas en patología: no hay que bajar la guardia

“La persistente amenaza de enfermedades y su impacto en los mercados locales y de exportación , y los flujos comerciales globales continuarán afectando a los productores de aves de corral del mundo”, dice Derek Schoonbaert, director comercial regional de Cargill en Asia.
Las medidas de bioseguridad mejoradas deberían controlar los riesgos para los suministros nacionales y las relaciones de exportación.
“La influenza aviar y otras enfermedades pueden interrumpir la producción de cualquier país y pueden tener ramificaciones, como el bloqueo total del comercio avícola de cualquier tipo con terceros países”, dice Rivera. “La bioseguridad es el proceso más sencillo y económicamente viable para prevenir enfermedades en las áreas de producción de aves de corral. Los esfuerzos de la industria para proteger las granjas están en curso”.

5) Demandas del consumidor a los productores de carne de ave y de huevos

La producción mundial de carne de ave, de huevos y de piensos está cada vez más determinada por las demandas y preferencias de los consumidores. Tres tendencias relacionadas con el consumidor deberían recibir atención especial en 2019.

  • Transparencia y seguridad de los alimentos / piensos.

    La trazabilidad o transparencia en el seguimiento de los alimentos de la granja a la mesa será una de las tendencias que tendrá el mayor impacto en las aves de corral en 2019, dice Jennifer Bentz, vicepresidenta senior de investigación y desarrollo de Tyson, innovación y conocimientos. El desarrollo de tecnologías de transparencia, como blockchain, proporciona estrategias de gestión que fortalecerán la seguridad de los alimentos y los piensos y la trazabilidad de los ingredientes. Tales esfuerzos también pueden ser aprovechados cada vez más como una herramienta para construir la confianza del consumidor en el futuro.

  • Se acelera el cambio hacia la adopción de nuevos sistemas de producción avícola.

    Las preferencias de los consumidores ya están teniendo un gran impacto en la tecnología de producción avícola, especialmente en favor de los sistemas de producción sin confinamiento y sin antibióticos para la producción de ponedoras, pollos de engorde y pavos, dice Kelly. “Los pollos de engorde, la producción de huevos libres de jaulas, o al aire libre, etc., tienen un atractivo inmediato para el consumidor pero requieren una inversión costosa a largo plazo”, señala Kelly. Otro ejemplo son los pollos de crecimiento lento. Según Rivera, iniciativas como las normas de la Asociación Mundial de Animales (GAP, por sus siglas en inglés), patrocinadas por un grupo de derechos de los animales, intentan que los consumidores demanden un programa de producción de crecimiento lento, lo que obliga a los productores a adoptar sus normas. Sin embargo, estos no están respaldados por la ciencia y restringen la producción. “Los estándares de crecimiento lento no han recibido tanta atención entre los consumidores como esperaban los activistas de los derechos de los animales, pero ese esfuerzo de los evangelistas veganos continuará“, dice Rivera.

  • Preocupaciones sociales

    En los mercados maduros, el bienestar animal y la sostenibilidad seguirán siendo una alta prioridad, aumentando las “demandas de nutrición animal con más estándares, más reducciones de antibióticos, el uso de nuevos aditivos para piensos y nuevos requisitos de etiquetado“, dice Mulder.

Perspectiva positiva para 2019

En general, los analistas de la industria son optimistas con respecto a la producción avícola de 2019, y se prevé que muchos países experimentarán un crecimiento superior al 3 por ciento. En consecuencia, la industría de la carne de ave y del huevo , y las empresas de nutrición avícola pueden esperar producir mayores volúmenes a pesar de los altos costos de las materias primas y los desafíos de variabilidad de la calidad en algunas regiones.
“Anticipamos condiciones de mercado muy dinámicas en 2019“, dice Robert Alber, vicepresidente de nutrición animal de AlzChem. “Los productores de alimentos para pollos, pavos y gallinas ponedoras seguirán obligados a mantener una buena correlación entre costos y materias primas de calidad; sin embargo, deberán focalizarse todavía más en conseguir mayores eficiencias nutricionales para satisfacer las crecientes demandas del mercado avícola”.

Factores nutricionales que influyen en la permeabilidad intestinal

Factores nutricionales que influyen en la permeabilidad intestinal

Desde hace tiempo los esfuerzos de los nutricionistas se dirigen a mejorar y reforzar la estructura del tracto intestinal.

Sucesivas reglamentaciones a nivel europeo han ido introduciendo mayores complicaciones en la formulación de las aves, debido a :

– la prohibición del uso de promotores de producción

– la limitación de uso de las harinas de origen animal

– o sucesivas normativas en lo referente al bienestar.

En todos los casos, el sector productivo ha sabido ir ajustándose a las nuevas circunstancias, de modo que actualmente nadie se acuerda de los sucesivos momentos de estrés vividos.

Una nueva problemática a afrontar

Actualmente, y en apariencia, las cosas están estables, pero nos encontramos con una nueva problemática, la cual nos debe hacer de nuevo reflexionar sobre cómo debemos comportarnos en el nuevo escenario.

La problemática es la progresiva reducción del uso de antibióticos en campo (perfectamente justificada por las ya conocidas razones de resistencias bacterianas).

Frente a esta situación nueva, cabe preguntarse cuál puede ser la relación entre la salud intestinal y este nuevo desafío.

• Se sabe desde hace algún tiempo que alguno de los procesos patológicos más característicos de los pollos de carne, como cierto tipo de cojeras (específicamente la espondilolistesis) o celulitis y lesiones dérmicas se asocian con la presencia de gérmenes de origen intestinal, tales como son enterococos, clostridios, estreptococos y/o algunos otros.

• Por otra parte, y aunque hasta la fecha se ha considerado que la mayoría de los procesos septicémicos (como las infecciones por E. Coli) se originaban por procesos respiratorios, más o menos complicados, dada la relativamente baja capacidad de atravesar el medio intestinal de estas bacterias.

Personalmente no lo tengo tan claro, pues en amplias zonas del país estamos prácticamente libres de problemas respiratorios desde hace tiempo, y sin embargo se siguen presentando casos de septicemias que obligan a mediaciones extensas en el campo (que es precisamente lo que se pretende evitar).

Consultados algunos técnicos de importantes integraciones españolas, me indican que en la mayoría de las ocasiones, el uso de antibióticos en campo está relacionado con problemas entéricos o con septicemias de origen posiblemente intestinal. En ciertas empresas se dan valores cercano al 65 a 70% de los casos (evidentemente, depende de la zona del país analizada)

Con todo esto, quiere decir que parece que los problemas intestinales se relacionan directamente con muchos de los procesos patológicos que exigen un tratamiento con antibióticos.

➢ Si esto es así, debemos ver la nutrición de los pollos bajo un nuevo prisma, la reducción de los problemas generales de origen digestivo.

Cómo actuar frente a esta nueva problemática

En general, y hasta la fecha, se ha tratado de mejorar el estado de salud del intestino de muchas formas:

– con el uso de diferentes aditivos

– con un mejor control de los problemas de coccidiosis

– y con una progresiva reducción de la concentración de las dietas, con empleo de menos grasa, de menos soja o con la entrada de materias primas ricas en fibra.

Lamentablemente, y aunque esto de para otra publicación en su momento, personalmente creo que nos acercamos a un punto en que va a ser complicado seguir reduciendo la concentración de las dietas, básicamente por problemas de fabricación y estructura física del alimento.

Pero estos esfuerzos han ido orientados hasta la fecha en tratar de mejorar el perfil de la flora bacteriana presente (aunque realmente no tenemos muy claro cuál es ese perfil ideal de la microbiota intestina), o a reforzar las estructuras intestinales, con vellosidades más altas, mayor población de enterocitos o mayor capacidad de absorción de nutrientes.

La aparición de un nuevo factor desestabilizante del equilibrio de la microbiota intestinal

Actualmente además de lo comentado anterioremente, ya hablamos de un nuevo factor, la posible invasión del medio interno de los animales por bacterias de origen intestinal. Un escenario nuevo frente al cual será difícil de tratar con antibióticos, como hemos venido haciendo hasta la fecha.

 

¿Cómo las bacterias atraviesan la barrera intestinal?

La siguiente cuestión es cómo pueden las bacterias del lumen atravesar la barrera intestinal, para colonizar órganos internos.

➢ Una forma de atravesar la barrera intestinal es aprovechar la destrucción del tejido como consecuencia de alguna acción externa. Es este aspecto conocemos el efecto de las coccidias, de ciertos factores antinutricionales, de las micotoxinas y de otros elementos de la dieta, provocando una traslocación intracelular

➢ A través de las uniones intercelulares de los enterocitos. Esta otra forma en la que las bacterias pueden cruzar la barrera intestinal, creo que va a tener una mayor importancia en los estudios de los próximos años. Se trata de el paso de estas bacterias a través de las uniones intercelulares de los enterocitos (uniones firmes, fuertes…).

Las uniones intercelulares …

– No son más que el sistema de adhesión de las células de las vellosidades, que no están unidas con un pegamento, si no con una especie de velcro.

– Están constituidas básicamente por proteínas específicas (ocludina, tricelulina, claudina..), que se unen de forma fuerte, pero que en determinados momentos pueden separarse más o menos intensamente permitiendo el peso de ciertas sustancias o, indeseadamente de bacterias a su través.

Provocando , en este segundo caso, una traslocación paracelular.

• La composición, estructura y función de estas uniones son reguladas por proteínas intracelulares del citoesqueleto del enterocito, y se conoce que ciertas especies bacterianas tienen la capacidad de alterar esta regulación, con mecanismos diferentes en función del patógeno del que se trate (producción de endotoxinas, degradación de proteínas de las uniones o alteraciones del citoesqueleto, por ejemplo). Aunque finalmente el proceso termina con una invasión más o menos grave del medio interno por este patógeno.

Factores que incrementan la permeabilidad intestinal

La siguiente cuestión es valorar los factores que pueden incrementar la permeabilidad de la barrera intestinal a través de estas uniones entre enterocitos, o al menos aquellos que pueden tener una mayor proporción de nutrición.

Cualquier factor que cause inflamación del epitelio se relacionará con una alteración de las proteínas de las uniones, y posiblemente una reducción de su capacidad de evitar el paso de bacterias al interior del organismo.

Estrés térmico

Desde ese punto de vista, se ha demostrado en varios trabajos el efecto del estrés térmico sobre la permeabilidad de la barrera intestinal. Evidentemente, en animales con un elevado grado de estrés térmico no sólo se aprecia una evidente reducción de la ganancia de peso, se observa también un incremento de problemas septicémicos o de claudicaciones en un periodo en el que, en teoría, estas deberían reducirse.

Presencia de micotoxinas

La presencia de micotoxinas, a niveles muy por debajo de los precisos para producir alteraciones clínicas graves, se relaciona también con problemas de incremento de permeabilidad intestinal.

 

Se ha comprobado el efecto de DON y Fumonisinas en la permeabilidad intestinal, así como en la translocación bacteriana en el intestino de aves alimentadas con piensos contaminados.

Gráfico extraído del artículo “El contaminante alimentario deoxinivalenol (DON) aumenta la permeabilidad de la barrera intestinal y reduce la expresión de Claudina”

Calidad de los ingredientes

Se discute actualmente sobre el efecto de dietas con grasas alteradas, o con el uso de determinados ácidos grasos muy insaturados en relación a este aspecto, y parece haber consenso en que la presencia de factores de oxidación es particularmente estimulante de los problemas de las uniones y de su permeabilidad.

Composición de la microbiota

También la composición de la flora bacteriana intestinal es un importante factor, sobre todo por su capacidad de producir toxinas, así como de interferir en la estructura o función de las proteínas de las uniones.

Factores antinutricionales

Sin olvidarnos del efecto de ciertos factores antinutricionales de la soja, o de la presencia de cereales ricos en Polisacáridos No Amilaceos, en caso de reducción o fallo de la actividad de las enzimas correspondientes.

Factores que reducen la permeabilidad intestinal

En cuanto a los medios para reducir esta situación, y hablando en términos de alimento de los animales, son varias las líneas de trabajo que intentan valorar el efecto de determinados elementos de la dieta en la permeabilidad intestinal, en sentido amplio.

* Dietas menos concentradas

Por supuesto, el uso de dietas menos concentradas, con ajuste de la entrada de soja, con presencia de mayores niveles de fibra, bien reforzada de enzimas y libre de micotoxinas (hasta donde esto es posible) y de coccidias servirá de base inicial para reforzar la salud intestinal.

* Presentación física del alimento

Otro tanto cabe decir de la presentación física del alimento, con el uso de partículas más groseras de alimento (bien con uso de trigo entero, dietas en harina o directamente con molturaciones más groseras previas al peletizado), que generará un aumento del tamaño de la molleja y una mejor digestibilidad de los nutrientes, ayudando a modular la flora intestinal.

* Acción de los microminerales

En cuanto a microminerales, se dispone de una gran cantidad de información sobre el efecto del Zn como elemento de mejora de la estructura de las uniones firmes del intestino, tanto en humanos (donde se ha desarrollado una gran investigación, como en animales de laboratorio y de abasto. Aparentemente, el Zn es necesario para mantener la expresión de las proteínas de las uniones (muy especialmente la ocludina, y los ocludentes de zona), por lo que su suplementación en la forma más disponible posible es de interés en la mejora de la resistencia intestinal. Se ha demostrado una reducción de la permeabilidad intestinal y un aumento de la expresión de RNA en cerdos (Dr. Mitchels; Universidad de Gante) y un efecto sobre el resultado en pollos con estrés térmico (Dr. Zhagari; Universidad de Teherán)

* Efecto de algunos aminoácidos

Se ha estudiado también el efecto de ciertos aminoácidos, como la glutamina, que es protectora de los enterocitos y tiene cierta capacidad de modular la función barrera/permeabilidad del intestino, con lo que asegurar los niveles de este aminoácido (no considerado como esencial hasta la fecha) puede ser útil en la mejora de la función intestinal.

* Uso de Glucanos

También se ha podido demostrar que el uso de cierto beta-glucanos (Beta 1-3 1-6 glucanos) mejora los niveles de ciertas proteínas de las uniones (Ocludina y Claudina 1 y 4), como se demuestra con la mayor expresión de mRNA en el yeyuno de animales desafiados con Salmonella typhimurium: Control Neg Control Pos Tratados p Claudina 1 1.10 b 0.44 c 2.09 a <0.001 Claudina 4 1.05 a 0.47 b 0.51 b <0.001 Ocludina 1.01 b 0.55 c 1.61 a < 0.001 (Yujing Shao et al; 2013)

Por todo lo expuesto, y a modo de resumen, y como norma general a lo largo del año, además de los periodos específicos en los que se pueda prever una mayor sensibilidad del intestino a la inflamación y un incremento de la permeabilidad (estrés de calor, alto crecimiento, presencia de micotoxinas, problemas digestivos, etc)…

  • el uso de dietas más digestibles,
  • la mejora de la estructura física del pienso,
  • y el empleo de ciertos aditivos

…puede ser extremadamente útil para reducir la posibilidad de una traslocación paracelular bacteriana, contribuyendo de forma notable a la reducción del uso de antibióticos en campo.

Fuente: nutricional.info

Carlos Monvale: De criar gallinas en su casa a vender 100.000 pollos al mes

Carlos Monvale: De criar gallinas en su casa a vender 100.000 pollos al mes

Ayer llovía torrencialmente en Marcos Paz. Pero a Carlos Monvale, de 67 años, nada lo frena. Sin fines de semana, y con una pasión neta por los animales, su historia de trabajo constante comenzó de chico, cuando con solo cuatro años daba de comer a unas pocas gallinas que su familia producía para consumo.

A los siete, con ayuda de un hermano mayor, hizo un gallinero en el fondo de su casa y comenzó a producir sus primeros pollitos de manera casera y artesanal. Pero a los diez años, ya no tanto por hobby, “sino mirando la veta comercial”, decidió industrializar la producción.

Comenzó con 100 pollitos por mes. Por la mañana, mientras otros chicos jugaban a la pelota en un potrero cercano, él cuidaba sus pollos. Por la tarde iba a la escuela primaria y cuando volvía, de vuelta al fondo para seguir atendiendo su producción. Para “Carlitos”, los viernes eran el “día D”. Durante toda la noche se dedicaba a matar los pollos y desplumarlos a mano con agua caliente para luego faenarlos.

“En el galponcito del fondo, al lado del gallinero, eran largas horas de faena dura para al otro día, tipo siete de la mañana, arrancar con la venta”, contó a LA NACION.

En una bicicleta con un carrito detrás, cargaba los más de 50 pollos faenados y tomaba en Moreno el tren hasta la estación de Morón. En el furgón del tren, durante el viaje, embolsaba y acomodaba los pollos. Ya en Morón, un kioskero “gauchito” le cuidaba su movilidad, mientras él repartía su producción en almacenes, rotiserías y fiambrerías.

En poco tiempo, siendo adolescente, con las ganancias pudo comprar un terreno de 2500 metros, donde trasladó su granja y comenzó a producir a una escala mayor: alrededor de 500 pollos por mes.

Microbiota intestinal & Nutrición – La virtud está en el equilibrio

Microbiota intestinal & Nutrición – La virtud está en el equilibrio

La microbiota intestinal de los cerdos se encuentra en un frágil equilibrio y alteración en su composición suele conducir a la aparición de enfermedades graves cuyo principal síntoma es la diarrea.

En los cerdos, como en la mayoría de las especies, los microorganismos saprófitos y patógenos de la microbiota intestinal se encuentran en un frágil equilibrio, y mientras que éste se mantenga, los patógenos tendrán muchas trabas para ejercer su efecto patogénico.

Cuando el equilibrio de la microbiota se rompe, nos encontramos ante una disbiosis, palabra que significa literalmente, según sus raíces latinas, un “fallo en la vida”.

Cuando hablamos de lechones, los desequilibrios en los componentes de la flora intestinal suelen conducir a la aparición de enfermedades graves cuyo principal síntoma es la diarrea.

Disbiosis – Un fenómeno multifactorial

Existen multitud de factores que influyen en la cantidad y proporción de bacterias presentes en el intestino, y que pueden conducir a una disbiosis:

 El estado del sistema inmunitario del cerdo

 El estrés

 La presión de infección de patógenos

 La competencia por sustratos tales como los aminoácidos o los minerales

 Algunos de los factores nutricionales incluidos en la dieta

Factores nutricionales

Hoy, no nos queda más remedio que entender cómo los factores nutricionales modulan la microbiota, puesto que hasta ahora las enfermedades digestivas de los lechones se paliaban o prevenían en gran medida con la adición de antibióticos o minerales, como el zinc, a la dieta (Hampson, 1994).

Estas herramientas antimicrobianas irán desapareciendo por motivos de salud pública y protección medioambiental, por lo que nuestras estrategias profilácticas tendrán que cambiarrápidamente a corto y medio plazo.

Una de las mejores opciones que se nos presenta es la introducción de factores nutricionales que modulen la actividad y cantidad de microbiota presente, evitando así la proliferación de los microorganismos patógenos.

La flora habitual de los lechones, se compone de bacterias gram + y bacterias gram -.

Flora sacarolítica vs Flora proteolítica

Entre los factores nutricionales que afectan al equilibrio de la microbiota intestinal, los más importantes son las proteínas y los carbohidratos, es decir, el equilibrio entre la flora sacarolítica y la flora proteolítica

Proteína

Las características cuantitativas y cualitativas de la proteína incluida en la dieta influyen en la proliferación de bacterias proteolíticas patogénicas, especialmente en el caso de los géneros BacterioridesClostridium y Escherichia.

Desde hace más de 35 años, se sabe que las dietas ricas en proteína predisponen a los lechones a padecer diarrea asociada a E. coli.

 Degradación proteica

Pese a que la mayoría de las proteínas, tanto exógenas como endógenas, se degradan en las porciones más proximales del tracto gastrointestinal, una parte de ellas siempre llega a las zonas más distales y allí se metaboliza.

Este fenómeno se agudiza cuando la dieta tiene un exceso de proteína o pocos hidratos de carbono disponibles.

La degradación de proteínas en el intestino produce diversos metabolitos, como los ácidos grasos de cadena ramificada o sustancias potencialmente tóxicas como amoniaco, aminas, indoles y fenoles.

Una de las formas de controlar la disponibilidad de proteína en el tracto gastrointestinal consiste en seleccionar fuentes de proteína muy digestibles como la caseína o proteínas de origen animal.

Sin embargo, la proteína de soja sigue siendo una de las mejores en cuanto a control de microbiota, probablemente porque la harina de soja no solo tiene un alto contenido proteico, sino porque también es rica en carbohidratos fermentables, hecho que normalmente es infravalorado.

Carbohidratos

Con respecto a los carbohidratos, su fermentación supone la principal fuente de energía en el intestino y se sabe que la adición de ciertos tipos de almidones resistentes, polisacáridos no amiláceos y oligosacáridos no digestibles mejora la proliferación de bacterias beneficiosas en el intestino.

Producción de ácidos grasos de cadena corta

La fermentación de estos carbohidratos resistentes a la digestión produce ácidos grasos de cadena corta:

 Ácido acético

 Ácido propiónico

 Ácido butírico

Utilidad de los ácidos grasos de cadena corta:

  • Fuente de energía para el cerdo.
  • Efecto antimicrobiano selectivo: su producción proporciona un ambiente ligeramente ácido en el lumen intestinal, controlando la proliferación de bacterias ácido-sensibles como Salmonella y E. coli.

Exclusión competitiva

La inclusión de carbohidratos fermentables a una dieta, aun siendo rica en carbohidratos fermentables de origen cereal, puede controlar los efectos negativos derivados de la variación del nivel o fuentes de proteína sobre la composición o actividad bacteriana en el intestino, promoviendo la proliferación de bacterias beneficiosas, sobre todo de Lactobacillus y Bifidobacterium.

Estas bacterias beneficiosas juegan un papel clave en la inhibición de la colonización por bacterias patógenas por un mecanismo conocido como exclusión competitiva, lo que ocurre por una competición más eficaz por los nutrientes o los lugares de adhesión.

Fuente de carbohidratos

El origen de los carbohidratos también es importante. La inclusión de materias primas como el arroz cocinado con proteínas de origen animal o vegetal, disminuye de manera muy importante la prevalencia de diarreas por E. coli en lechones al destete.

En definitiva, según Lange et al. (2010), el uso de carbohidratos no digestibles fermentables (como la pulpa de remolacha o los fructooligosacáridos) parece ser la estrategia más prometedora para modular la microbiota beneficiosa en el cerdo.

 

Fibra

  Cantidad de Fibra

Dieta rica en fibra dietética: La fibra dietética puede regular selectivamente las bacterias intestinales, estimulando el crecimiento de bifidobacterias y lactobacilos e inhibiendo el crecimiento de E. coli y Clostridium.

Dieta pobre en fibra dietética: Heinritz et al. (2016) demuestran que dietas pobres en fibra favorecen la proliferación de Clostridium y Bacterioides en intestino delgado y ciego.

 

  Fuente de Fibra

La fuente de fibra también es clave:

 La fibra de salvado de trigo reduce la presencia de E. coli y por tanto la prevalencia de diarreas al destete.

 La fibra de guisante no reduce la cantidad de E. coli pero sí su adhesión y, por tanto, aumenta la excreción fecal de la bacteria.

 La fibra de soja contiene ciertos elementos fácilmente metabolizables que podrían favorecer la proliferación de E. coli.

 

Grasa

La grasa, aunque no es el factor que más influencia tiene en la microbiota de los cerdos, potencialmente puede ejercer algún efecto modulador, observándose una mayor cantidad de bacterias del género Bacterioides en el colon de cerdos alimentados con dietas ricas en grasa.

Fuente: PorciNews