Podemos entender como Bioseguridad al conjunto de medidas útiles para prevenir la introducción de patógenos en una granja, sistema productivo, región o país. Las áreas de alta densidad porcina son otro riesgo importante, que amplifica el efecto de riesgo de los transportes, y los sistemas productivos son cada vez más grandes, lo que en caso de infección implica mayor riesgo, por lo que es obligado que sean más seguros.
La población mundial crece de manera exponencial por lo que la producción de alimentos también debe hacerlo, siendo imprescindible disponer de sistemas de producción seguros. Implementar unas buenas medidas de Bioseguridad desde el primer momento permite evitar a todas estas enfermedades que nos están robando y además nos protegen de otra.
El nivel de Bioseguridad de un sistema productivo, región o país lo marcará la granja del conjunto con peor nivel de Bioseguridad y por tanto de Biocontención.
La Bioseguridad está de moda, pero el concepto es muy antiguo. La agricultura y la ganadería son unas de las profesiones más antiguas del mundo. Pasar de ser cazador y recolector a ser capaz de criar y cultivar los propios alimentos fue un gran avance en la historia de la humanidad.
Con el primer ganadero aparece el primer animal doméstico. Según el diccionario de la R.A.E: Doméstico, ca. Del latín domesticus, de domus “casa”. Y al referirse a un animal: aquel que se cría en compañía del hombre, a diferencia del que se cría salvaje.
Casa, hogar, lar, refugio… todos estos términos conllevan en sí mismos el concepto de seguridad, de protección, de amparo…
Ser ganadero implica tener la capacidad de atender, cuidar y dar protección a los animales.
Al principio, la protección era frente a riesgos grandes en tamaño, pero con el tiempo se han ido volviendo pequeños, hasta hacerlos invisibles, y por lo tanto más difíciles de contener. Por el contrario, antes los sistemas productivos eran relativamente pequeños y ahora lo son cada vez más grandes.
Podemos entender como Bioseguridad al conjunto de medidas útiles para prevenir la propagación de patógenos de animales infectados a animales susceptibles, es decir las medidas para prevenir la introducción de patógenos en una granja, sistema productivo, región o país.
En los últimos 50 años el mundo ha evolucionado de una manera impresionante y esto ha provocado que mantener la situación sanitaria se haya complicado.
-La población mundial crece de manera exponencial por lo que la producción de alimentos también debe hacerlo, y debe hacerlo de una forma segura. Es imprescindible disponer de sistemas de producción seguros, tanto para los animales como para los consumidores. Las enfermedades infecciosas en general y las zoonosis en particular son el principal riesgo.
Con la globalización el mundo se ha vuelto pequeño. Los movimientos de personas, animales y sus productos a largas distancias tienen una frecuencia impensable hace tan solo unas décadas. Los medios de transporte se convierten en la primera fuente de riesgo.
La producción se concentra en áreas geográficas muy concretas, de hecho que España sea el tercer productor de porcino del mundo no deja de ser un poco sorprendente. Las áreas de alta densidad porcina son otro riesgo importante, que amplifica el efecto de riesgo de los transportes.
Los sistemas productivos son cada vez más grandes, lo que en caso de infección implica mayor riesgo, por lo que es obligado que sean más seguros.
Es necesario un uso racional de los antibióticos. La historia de los antibióticos empieza en 1928, cuando Alexander Fleming descubrió la penicilina. Menos de 100 años después, una herramienta tan potente para el control de las enfermedades infecciosas está quedando en entredicho, corriendo el riesgo de dejar de ser operativa.
Si queremos mantener buenos niveles de Sanidad en nuestras explotaciones, será necesario esforzarnos más que nuestros antepasados en aplicar buenas medidas de Bioseguridad.
Aplicar medidas de seguridad, medidas de protección, tiene sentido en dos tipos de situaciones: a) Para proteger algo que tiene mucho valor.
b) Cuando los riesgos de pérdida o sustracción son muchos y elevados.
Actualmente en el sector ganadero se dan las dos situaciones, es un sector que tiene mucho valor, y no solo por la importancia que supone producir alimentos. También es una de las bases de la económica española y a la vez está amenazado por multitud de riesgos. La coincidencia de estas dos situaciones; mucho valor y mucho riesgo, es lo que hace que la bioseguridad esté de moda.
A mi entender los puntos clave para conseguir un buen nivel de Bioseguridad son:
1.- Valorarla de forma adecuada
De momento, quien nos está “robando” a diario en nuestros sistemas productivos es la disentería, el PRRS, la diarrea epidémica… NO LA PPA.
Implementar unas buenas medidas de Bioseguridad desde el primer momento en que pensamos poner un sistema productivo en marcha permite evitar a todas estas enfermedades que nos están robando y además nos protegen de otras como la PPA, la Fiebre Aftosa…
2.- Entender para que sirven las diferentes medidas
Una medida bien entendida se aplicará correctamente, y lo que es más importante, perdurará en el tiempo. Las medidas impuestas tienen poco futuro, tarde o temprano se convierten en ineficaces.
3.- Pensar que no solo son necesarias en grandes sistemas productivos
Las medidas de Bioseguridad deben aplicarse en todos los sistemas productivos, grandes y pequeños. En los sistemas que tienen mucho valor y en los sistemas que corren muchos riesgos.
Hay que tener en cuenta que hay una serie de enfermedades particularmente importantes; enfermedades que no solo afectan a granjas, enfermedades que afectan a territorios, enfermedades como la Glosopeda, la PPA, la PPC… sin olvidar la ADV que ha costado mucho esfuerzo erradicar.
4.- No confiar demasiado en medidas que pueden convertirse en “falsos” amigos.
Hay que aplicar el máximo de medidas posible, el riesgo 0 no existe.
Pero hay que tener en consideración que algunas medidas pueden ser precarias, poco eficaces para contener el riesgo, y no deben sustituir a otras más efectivas.
Unas calzas nunca podrán sustituir a un cambio de calzado.
5.- Delimitar bien la zona limpia y sucia
La zona limpia, la granja, ha de estar perfectamente delimitada del resto del mundo, zona sucia.
Esta delimitación es particularmente importante en los vestuarios, muelles de carga (de animales, pienso y materiales), punto de recogida de cadáveres…
¿Cuál es el nivel de bioseguridad de su explotación?
Las medidas de Bioseguridad no valen solo para evitar la entrada de enfermedades infecciosas a un sistema, también valen para evitar su salida. Es lo que entendemos por Biocontención.
El nivel de Bioseguridad de un sistema productivo, región o país lo marcará la granja del conjunto con peor nivel de Bioseguridad y por tanto de Biocontención.
Josep Casanovas es Licenciado en veterinaria por la UAB. Implicado en la producción porcina durante más de 25 años como consultor y formador. Actualmente, y desde mediados del año 2017, trabaja para Cincaporc como Coordinador de Bioseguridad, compaginándolo con la formación a diferentes niveles.
Fuente: Todocerdos