Este 25 de abril se celebra el Día Mundial de la Veterinaria en una situación de crisis sanitaria en la que se ha desoído y obviado el más que demostrado conocimiento de los veterinarios en gestión de epidemias de enfermedades emergentes.

Este 25 de abril se celebra el Día Mundial de la Veterinaria de 2020 en unas condiciones muy particulares en las que el mundo entero se encuentra recluido en sus casas para frenar la expansión de un virus emergente que, por lo que se conoce hasta el momento, parece proceder de los animales.

Aunque a principios de año la Asociación Mundial Veterinaria (WVA) y la organización HealthforAnimals anunciaron que el tema en esta edición iba a ser el cambio climático y la protección del medio ambiente, es obvio que toca hablar de otro asunto: el papel de los veterinarios en la gestión y prevención de epidemias como la del coronavirus.

Porque hay que recordar que el 60% de las enfermedades infecciosas son de origen animal y de estas, un 75% son emergentes, por lo que el papel de prevención en zoonosis, que está recogido con mención especial entre las tareas de los veterinarios de España en el árticulo 6 de la Ley de Ordenación Profesiones Sanitarias, es más importante que nunca.

Porque ¿cuántas epidemias zoonóticas se han evitado sin que nadie tenga constancia de ello? Y es que la prevención y la salud pública son dos ámbitos poco agradecidos, porque la población solo se da cuenta de su importancia cuando algo falla.

El investigador de Visavet, Lucas Domínguez, catedrático de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la UCM, lamentaba tras la anterior alerta sanitaria que sacudió a España, la de la listeriosis, que a los temas de medicina preventiva y salud pública solo se les da importancia durante las crisis.

En esa ocasión el papel de los veterinarios fue otra vez eclipsado por el de los médicos, a pesar de que los primeros tienen un papel central a la hora de garantizar la seguridad alimentaria de productos de origen animal.

Eso sin contar la imprescindible labor de garantes de la provisión de alimentos de origen animal, especialmente importantes en momentos de dificultad como el que vivimos. De hecho, el catedrático e investigador del IRTA-CReSA, Joaquim Segalés, destacó esta labor recientemente en un webinar impulsado por MSD Animal Health.

LA SANIDAD NO ASISTENCIAL ES INVISIBLE

Sin embargo, es muy complicado competir con los médicos en reconocimiento, pues ejercen en humanos la reconocida labor asistencial que los veterinarios realizan en los animales, y esta es mucho más tangible y fácil de vender a la opinión pública; no es casualidad que a los veterinarios se les conozca casi exclusivamente por curar animales.

Es por esto por lo que los veterinarios siguen ejerciendo ese papel de héroes invisibles, desactivando amenazas antes de que ocurran, como explicaba el catedrático por la Universidad de León Elías Rodríguez Ferri.

El también presidente de la Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León, indicaba con ocasión de su nombramiento como parte del comité de expertos para la gestión del coronavirus de Castilla y León que, de hecho, el trabajo consiste en intervenir para que las circunstancias y factores que desembocan en una crisis como esta no se den.

Ferri es uno de los pocos veterinarios que se han tenido en cuenta en la gestión del coronavirus, aunque hay que recordar que esto ocurrió después de que la Organización Colegial Veterinaria (OCV) transmitiera públicamente al Ministerio de Sanidad la indignación del sector por su falta de reconocimiento, al no haber ningún experto veterinario en el comité nacional para combatir el coronavirus.

A día de hoy sigue sin haberlo, aunque Aragón ha propuesto a su director general de Salud Pública, el veterinario Francisco Javier Falo, para que forme parte del comité para organizar la desescalada de las medidas de confinamiento en España. Además, el catedrático y expresidente de la OCV, Juan José Badiola, ha sido nombrado para formar parte de este comité en el Ayuntamiento de Madrid.